Buenos Aires (AP).- El presidente argentino Javier Milei salió airoso el domingo de su primer test electoral desde su presentación al poder hace casi dos abriles luego de que su partido fuera la fuerza más votada en las elecciones legislativas para renovar parcialmente el Congreso, que se celebraron en un contexto de estancamiento financiero y volatilidad del mercado cambiario.
En la opción de diputados nacionales, La Independencia Avanza lograba 40,82% de los votos mientras que Fuerza Pueblo –el peronismo disidente– obtenía 24,31% al computarse el 95% de las mesas de votación, en uno de los comicios con pequeño décimo desde el regreso de la democracia en 1983.
En tanto, el oficialismo se imponía en seis de las ocho provincias que eligieron senadores nacionales.
En las elecciones se eligieron 24 senadores y 127 diputados. El minoritario partido gobernador cuenta con seis miembros en el Senado y 37 en la descenso y en estos comicios apostaba por incrementar su peso en el Congreso para sacar delante reformas que le exigen los mercados internacionales y su principal socio, Estados Unidos.
“Hemos tenido una opción mucho mejor para el gobierno de lo que las encuestas estimaban. Estamos delante un escena que favorece indudablemente al oficialismo”, dijo a The Associated Press el analista político Sergio Berensztein. “Ee un reválida que debe ser tomado con cautela porque la situación sigue siendo difícil tanto en materia económica como política”, agregó.
Las elecciones constituyeron un test de la papeleo del mandatario ultraliberal, que en los últimos tres meses ha perdido fuelle en medio de la caída del consumo, la inestabilidad cambiaria y los crecientes temores sobre la posibilidad de que el país sudamericano no pueda afrontar sus deudas.
Milei afrontaba esta opción con el desafío de que su partido, La Independencia Avanza, sumase la anciano cantidad de legisladores posible para garantizarse la gobernabilidad y la aprobación de reformas económicas esencia de las que están pendientes los mercados y su principal asociado en el continente, el presidente estadounidense Donald Trump.
Berenzstein señaló que la trofeo “le permite al gobierno encarar una segunda etapa mirando con cierto optimismo el escena constitucional, sobre todo la posibilidad de aprobar elegir reformas como la tributaria y la gremial”.
Sin requisa, el analista acotó que “este triunfo es necesario, pero no suficiente” para tener el control del Parlamento y deberá “construir una coalición amplia y efectiva con fuerzas afines.
El gobierno se aseguró al menos un tercio de legisladores en la Cámara de Diputados, integrada por 257 miembros. De esa forma frenaría un intento de razón de destitución y blindaría los vetos que eventualmente decida aplicar a leyes aprobadas por la concurso.






