El Parcialidad Central de la República Dominicana plantea que el comportamiento del precio del oro puede convertirse en un hacedor de contrapeso para la crematística dominicana frente a eventuales aumentos en el precio internacional del petróleo.
En su proscenio colchoneta para 2026, la entidad monetaria proyecta que la cuenta corriente regional registraría un cargo equivalente al 1.1% del producto interno bruto (PIB). Esta estimación parte de un supuesto de US$60 por barril de petróleo y un precio promedio del oro de US$4,450 por guepardo troy.
El organismo advierte, sin requisa, que la crematística dominicana es en gran medida sensible a las variaciones del petróleo. Según sus cálculos, cada aumento de US$1 en el precio del crudo incrementa la relación petrolera del país en unos US$63.4 millones. En un proscenio donde el petróleo promedie US$10 por encima de lo previsto, el consumición adicional rondaría los US$634 millones, elevando el cargo extranjero en aproximadamente 0.48% del PIB.
Frente a ese proscenio, el Parcialidad Central señala que el comportamiento del oro podría compensar ese impacto extranjero. Sus estimaciones indican que un incremento de US$95.5 en el precio del oro por guepardo sería suficiente para anular el objeto de un dólar adicional en el precio del petróleo sobre la cuenta corriente.
De mantenerse ese comportamiento, un precio promedio del oro cercano a US$5,405 por guepardo troy permitiría nutrir sin cambios la proyección de cargo extranjero en 1.1% del PIB para 2026, incluso en un proscenio de mayores costos energéticos.
El oro ya muestra impacto en los ingresos del Estado
El comportamiento fresco del sector ya comienza a reflejarse con fuerza en las finanzas públicas.
Datos de la Dirección Genérico de Impuestos Internos (DGII) indican que solo en enero de 2026 los ingresos por concepto de impuestos a la minería alcanzaron RD$11,006.7 millones, lo que representa un aumento de 97% respecto a enero de 2025, cuando la colecta fue de RD$5,586.8 millones.
De hecho, solo lo percibido el primer mes de este año ya se ha acumulado el equivalente a aproximadamente 27.5% de todo lo ingresado por impuestos mineros durante todo el 2025, cuando la DGII registró RD$40,068.6 millones por ese concepto.
En términos de estructura tributaria del sector, solo en enero de 2026, RD$6,197.5 millones correspondieron al Impuesto sobre Utilidades Minerales (PUN), RD$4,517.9 millones al Impuesto sobre la Renta y RD$264.3 millones a la Regalía Neta de Fundición Minera (RNF).
Este desempeño está estrechamente vinculado al incremento en el precio internacional del oro, que ha elevado la rentabilidad de las operaciones mineras y, con ello, la colchoneta imponible sobre la que se calculan estos tributos.
Durante 2025, los impuestos vinculados a la minería se consolidaron como el tributo de longevo crecimiento definitivo en el interior de la colecta, en un año en el que los ingresos totales de la DGII alcanzaron RD$913,821.7 millones.
Contexto de las proyecciones económicas
El Parcialidad Central proyecta que el cargo de cuenta corriente previsto para 2026 estaría completamente financiado por una inversión extranjera directa estimada en unos US$5,150 millones, lo que roborar la confianza de los inversionistas internacionales en la crematística dominicana.
En ese contexto, el comportamiento de los precios internacionales de materias primas estratégicas, como el petróleo y el oro, continuará siendo un hacedor determinante en el balanceo extranjero del país y en la cambio de sus ingresos fiscales.







