EL AUTOR es periodista. Reside en Santo Domingo.
Para confeccionar una “chichigua” o “papalote” con respaldo de que vuele, se requiere habilidades especiales, desde aprender preferir papel y pendones hasta colocar los hilos que la sujetan en forma de triángulo, encima de colocarle una huesito dulce de tela ni larga ni corta, pero solo volará si es impulsada por suficiente salero.
La actividad política se parece mucho al de bregar con un papalote porque igual se precisa de destreza o pericia para diseñar y poner en destreza una táctica o organización partidaria. En uno y otro escenarios solo se deja al azar la intensidad y dirección del singladura.
Los mejores tiempos para evaporarse chichigua es cuando predomina singladura moderado, entre diciembre y abril, por lo que, si lo comparamos con la política, el tiempo mejor sería cuando la ley decrete el inicio de la campaña electoral, lo que parece no se ha entendido al interior del Partido de la Escape (PLD).
Mucho tiempo ayer de que se sienta la brisita para “encampanar” papalotes, el Comité Político peledeista improvisó una carpa proselitista a la que invitó a los dirigentes con aspiraciones de evaporarse objetos multicolores, en procura de obtener la candidatura presidencial,
Casi media docena de aspirantes diseñaron pintorescas chichiguas que han intentado elevar al Paraíso azur, pero algunas de esas plataformas fueron construidas muy apresuradamente lo le ha impedido alzar revoloteo; otras tenían mucha o poca huesito dulce o “los frenillos” no estaban ajustados.
Por esas y otras razones, el manifiesto no ha podido disfrutar del revoloteo de papalotes morados, aunque algunos remontaron brevemente, pero la causa principal ha sido la abandono de “brisa electoral” requerida para evaporarse chichigua, pero ardor la atención que dirigentes con experiencia y astucia política incurrieran en ese error.
Solo el ex candidato presidencial, Abel Martínez, rehusó evaporarse chichigua sin brisa, pero hubo otro ex precandidato, Gonzalo Castillo, que siempre procuró ingresar tiempo para elaborar un papalote, tipo “cajón” o “Pico cabañuela”, que podría evaporarse con poco singladura, si el líder del Partido ayuda a sujetar la cuerda.
Faltaría aprender por qué el partido morao convocó a un festival de chichiguas, sin brisa en el entorno, a sabiendas de que se presagiaban aguaceros con tronadas. Es difícil entender que los aspirantes no se percataran que sus papalotes sucumbirían por desidia de singladura.
Cuando se anuncie la transigencia de la campaña electoral posiblemente en los cielos del PLD solo se observen papalotes de Gonzalo Castillo y de Abel Martínez, porque los demás, quedaron otra vez entrampados en táctica ajena. Para triunfar en política es imprescindible aprender evaporarse chichigua.
jpm-am
Compártelo en tus redes:







