Desde el pasado 2 de octubre, República Dominicana oficializó la prohibición del uso y liquidación del poliestireno expandido, conocido como foam, en cumplimiento con la Ley 225-20 sobre encargo integral de residuos sólidos. Esta medida indagación resumir el impacto ambiental de los plásticos de un solo uso, especialmente en zonas costeras y urbanas.
El proceso de desmonte contempla un plazo de 12 meses para la matanza progresiva de estos materiales, con excepciones puntuales como los envases tipo “laptop” y bandejas sin sustitutos económicos, que tendrán 24 meses adicionales para su retiro.
¿Qué países han adaptado esta medida?
La prohibición del foam no es monopolio de República Dominicana. Diversas ciudades y países han implementado restricciones similares en los últimos primaveras:
Estados Unidos: Ciudades como Nueva York, San Francisco, Seattle, Miami Beach y Washington han prohibido parcial o totalmente el uso del foam en envases para alimentos.
Canadá: Algunas provincias han incluido el foam en sus listas de plásticos de un solo uso prohibidos.
India: En varias regiones se ha restringido el uso de foam en mercados y restaurantes.
Unión Europea: Aunque no hay una prohibición total, muchos países han prohijado medidas para confinar su uso en productos desechables.
¿Cómo fue el proceso en otros lugares?
En la mayoría de los casos, el desmonte del foam ha seguido un patrón progresivo:
Período de sensibilización: Campañas educativas sobre el impacto ambiental del foam.
Incentivos a sustitutos: Promoción de materiales biodegradables como cartón, piel de caña o papel reciclado.
Restricciones comerciales: Prohibición de importación, producción o liquidación de foam.
Fiscalización y multas: Supervisión en comercios y sanciones por incumplimiento.
En ciudades como Nueva York, el proceso incluyó alianzas con el sector privado para entregar la transición, mientras que en San Francisco se priorizó el uso de envases compostables.






