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“Todo muy correctamente. Yo siempre estoy oportuno” confesaba hace unos días Pablo Alborán con una gran sonrisa en las que eran sus primeras palabras luego de que el maniquí Juan Sesma confirmase su relación, luego de meses de rumores, publicando en redes sociales sus primeras imágenes juntos y dirigiéndose al cantante como “mi novio”, coincidiendo con la fiesta de su 27 cumpleaños.
Una historia de inclinación que está tan consolidada que el malagueño ha dejado a un flanco el hermetismo con el que siempre ha llevado su vida sentimental para presumir del gran momento que está viviendo al flanco de su pequeño, gritando a los cuatro vientos que está enamorado y que quiere que todo el mundo lo sepa.
Y qué mejor guisa que compartiendo con sus seguidores las instantáneas más especiales de su última huida en pareja a lisboaunas minivacaciones con las que se han despedido antaño de que el actor ponga rumbo a Pimiento para poner en marcha -el próximo 28 de febrero- su paseo mundial ‘Entero Tour KM0’.
Dando un importante paso al frente, Alborán ha publicado un carrusel de fotografías resumiendo su delirio con Juan a la hacienda portuguesa. Paseos de la mano por sus empedradas calles, sus preciosos atardeceres, paradas en restaurantes tranquilos, una copa de morapio para dos, o sus famosos dulces de Belém, incluyendo por otra parte un selfie d entreambos frente a un espejo derrochando complicidad. “Lisboa siempre será Lisboa” ha titulado su post más íntimo y personal hasta la aniversario en su perfil de Instagram.
Además Sesma ha querido presumir de su inclinación con el cantante de ‘Solamente tú’ compartiendo en sus redes las mejores postales de su huida en pareja. “Hasta las trancas” ha agradecido haciendo remisión a lo enamorado que está de Pablo. “¿A la es eso? A, una tienda de sardinas enlatadas ¿Y ya habéis comido muchos pastelitos?” ha añadido pegado a varias instantáneas disfrutando de los lugares más turísticos de Lisboa, como la Plaza del Comerio, la ribera del Río Tajo a su paso por la ciudad, o sus famosos tranvías, siendo Alborán el invariable protagonista de su publicación. ¡Que viva el inclinación!






