SAN JUAN.- Yariel Ramos, agente distinto momentáneo a cargo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en San Juan, Puerto Rico, defendió el proceder de los agentes de esa oficina en el operante realizado en el distrito Capetillo el fin de semana en el que una encinta fue puyazo al suelo.
En declaraciones escritas a pedido de El Diario, Ramos argumentó que los residentes fueron los que atacaron inicialmente a los agentes cuando estos intentaban realizar la intervención de control migratorio en la zona.
“En este incidente, los agentes se vieron superados en número por los residentes que los atacaron, entre ellos una mujer encinta que se puso en peligro al embestir en dos ocasiones a un agente federal. El agente desconocía su impedimento. Este tipo de energía constituye un delito bajo y los implicados afrontarán consecuencias legales”, indicó el portavoz de ICE a preguntas sobre si los agentes se habían excedido en el uso de fuerza o no.
Añadió que “la mayoría de las detenciones se realizan pacíficamente y sin resistor. Solo un pequeño porcentaje de los casos se tornan violentos, y estos son los incidentes que suelen ser difundidos en las redes sociales, mostrando solamente una interpretación de la historia”.
Sobre el ámbito del operante del 15 de noviembre, dijo que fue uno de control migratorio en todo el municipio de San Juan (hacienda de Puerto Rico), como parte de las labores diarias de las autoridades federales en la isla.
“En todo San Juan se realizaron 19 arrojo. Específicamente, en Capetillo se realizó un arresto. Todas las personas arrestadas se encontraban ilegalmente en los Estados Unidos; de acuerdo con la Orden Ejecutiva Presidencial, estas personas deben ser deportadas”, afirmó.
Contrario a lo que alegan activistas y organizaciones pro inmigrantes, el portavoz de ICE afirmó que los agentes federales “siempre” anuncian su presencia vestidos de uniforme o de civil, “con chalecos debidamente identificados con el emblema de la agencia y en vehículos oficiales”.
“En caso de resistor, los agentes están autorizados a usar la fuerza necesaria, incluyendo el uso de pistolas TASER, de acuerdo con los protocolos de la agencia.
Cualquier incidente que resulte en obstrucción o ataque será investigado y remitido a la Fiscalía Federal para la presentación de los cargos correspondientes”, continuó.
Ramos dijo que consideran muy bajo cualquier uso injustificado de la fuerza por parte de los agentes.
En ese sentido, emplazó a quienes tengan alguna denuncia de mala conducta, atropello de autoridad o violaciones de las normas a reportar la situación la Oficina de Responsabilidad Profesional (OPR) del Área de Seguridad Franquista (DHS).
“Las denuncias pueden presentarse en crencha, por teléfono, correo electrónico, correo postal o en persona. Para obtener más información, visite https://www.ice.govsección OPR”, detallaron.
Añadieron que las personas todavía pueden comunicarse con la Oficina del Inspector Común: https://oig.hhs.gov/
Por otro flanco, Ramos alertó de las consecuencias legales para quienes se resistan a un arresto o agredan a agentes federales, conforme con el Título 18 del Código de los Estados Unidos, que incluyen pena de hasta 1 año de prisión por resistor u obstrucción sin violencia y hasta 8 primaveras de prisión por ataque con violencia.
“Las personas con status migratorio indefinido que cometan estos delitos se enfrentan a procedimientos de deportación adicionales, incluyendo la posibilidad de que se les prohíba la repatriación”, especifican las declaraciones de la oficina de ICE en San Juan.
La oficina todavía instó a los líderes comunitarios a promover la cooperación con los agentes federales.
“Esto ayudará a predisponer incidentes lamentables tanto para la comunidad como para los agentes”, señalaron.
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