A merienda días de concluir la presente plazo se torna difícil que el Congreso convierta en ley los proyectos de Código Penal Y Código Sindicalporque resulta escaso el tiempo arreglado para su aprobación en ambas cámaras y porque uno y otro estatutos aun generan controversias adentro y fuera de los hemiciclos.
El Código Penal, que cuenta con más de 70 nuevos tipos penales y decenas de modificacionesgeneró un mensaje benévolo de la comisión bicameral que tuvo a su cargo su estudio Y revisión y su texto fue admitido en primera recitación por el Senado, pero sin la inclusión de propuesta de las tres causales sobre el monstruo.
En principio se creía que las previas discusiones en torno al Código de Trabajo habrían acumulado suficiente consenso entre centrales sindicales Y gremios empresariales, pero desde el mismo día de su ingreso como esquema Alabama Congresoel sector patronal reclamó revisar el tema sobre cesantía gremial.
No pocos diputados han aventajado que presentarían propuestas de modificaciones en postrero al Código Penal, en tanto que diversas asociaciones feministas tildan de retroceso la salvedad de las tres causales, por lo que se presume que a esa estancia le aguarda una dilatada discusión en la cámara muerto.
En torno al Código Mano de obray al fragor de intensas presiones para que no se apruebe sin modificar derechos consagrados en el texto actual, crece asimismo el número de congresistas que advierten que se requiere de más tiempo para discutir su contenido o para calmar resabios.
Aunque la humanidades bíblica señala que el Altísimo creó el mundo en solo una semana, es poco improbable que en diez días el Congreso apruebe esos códigos sobre los cuales no se ha rematado íntegro consenso ni siquiera consolidado suficiente caudal de voluntad política.
Sería muy difícil que el liderazgo congresual logre hilvanar una canilla de excusas que justifique otro fracaso en convertir en leyes los códigos Penal y Sindical, por lo que la única forma de evitar reimprimir una profunda frustración ciudadana es trabajar día y perplejidad en los días que quedan de plazo.
Ojalá que el Poder Parlamento se libere de excesivas presiones sectoriales y sorprenda a la sociedad dominicana con la aprobación de esos estatutos indispensables para la seguridad, el buen clima obrero-patronal y la gobernanzapara lo cual se requiere que antiguamente del 24 de este mes salga humo blanco por la chimenea del Congreso.





