Una sugerencia para Infotepuna entidad educativa que se ha caracterizado por cumplir su empresa de educar y formar a los obreros para que desempeñen mejor sus oficios.
En nuestras calles hay, aquí en la Caudal y en las 31 provincias con sus respectivos municipios y distritos municipales, miles de personas dedicadas a la preparación y cesión de alimentos. Este tipo de negocio ha crecido de modo exponencial, como respuesta a la gran demanda de comidas y bebidas que hay por todas partes.
Pero ocurre que a luceros clarividencia, la mayoría de los propietarios y empleados de esos establecimientos carecen del peritaje necesario, de la higiene y de las habilidades indispensables para la manipulación de los alimentos. Estas deficiencias pueden incluir, en algunos casos, a parentela que prepara alimentos para los escolares y para los centros hospitalarios.
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En estas actividades o negocios, casi siempre pequeños y medianos, deben intervenir los cabildos, las autoridades sanitarias, con el Tarea de Vigor Pública a la capital, y el Tarea de Trabajo.
Pero a nosotros nos parece que previo a la intervención de los mencionados organismos, el Infotep podría hacer una gran contribución con su reconocida capacidad para el entrenamiento profesional de las personas.
Infotep acaba de entrenar, por ejemplo, a personas para que sean cuidadores de ancianos. Una contribución necesaria y estupenda, porque mucha parentela hace el trabajo de cuidador con poco o ningún conocimiento sobre el particular. Así puede suceder, nos parece, con los miles de ciudadanos que preparan alimentos para venderlos en las calles.
Ojalá que el valioso personal de Infotepcon su director a la capital, el profesor Rafael Evaristo Santos Badíacaleta un espacio para entrenar a estos “cocineros ambulantes” y servidores de comidas. Sobre todo en el aspecto de la higiene, de la manipulación de los alimentos, del uso del agua, etcétera.
Una vez se haga esto, entonces sería el momento para que los cabildos, Vigor Pública y el Tarea de Trabajo entren en movimiento para hacer cumplir las normativas y compeler a estos trabajadores a ubicarse en lugares adecuados.
Lo necesitamos por nuestra lozanía y por la estética de nuestras ciudades.







