NUEVA ORLEANS. – Hezly Rivera era el rostro nuevo hace un año. La recién arribada. La adolescente en un equipo de gimnastas olímpicas de veintitantos abriles, haciendo su mejor esfuerzo para absorber lo que pudiera de Simone Biles, Sunisa Lee, Jade Carey y Jordan Chiles.
Lo que más destacó, incluso más que la atletismo a veces de otro mundo, fue la forma en que sus compañeras de equipo ganadoras de medallas de oro llevaban a mango su trabajo.
“Se veían tan seguras”, dijo Rivera. “Ellas decían: ‘Voy a salir y voy a lograrlo’. Eso me dio esa confianza asimismo”.
Parece que sí.
La ahora señorita de 17 abriles, de ascendencia dominicana, que dice no prestar atención a la idea de que es la líder del equipo femíneo en las primeras etapas del camino en torno a los Juegos Olímpicos de 2028, ciertamente parece estar a la mérito.

Impulsada por una estabilidad pulida —y una rutina en la mostrador de estabilidad que plasmó lo que hacer en su recinto en Texas— Rivera capturó su primer título doméstico el domingo por la sombra.
Su total de dos días de 112.000 fue suficiente para resistir el desafío de Leanne Wong y ponerla en una excelente posición para liderar la delegación estadounidense de cuatro mujeres en el Mundial de Yakarta, Indonesia, en octubre.
Rivera, con mucho la miembro más señorita del equipo de cinco mujeres que terminó en lo más suspensión del podio en París hace un año, se recuperó de una diligencia inestable en el Clásico de Estados Unidos el mes pasado con la clase de atletismo medida y refinada que atribuyó simplemente a “dejar ir” cualquier presión que pudiera percibir como la única medallista de oro olímpica en un campo notablemente señorita.

“No importa cuán dura sea la competencia, todavía puedo retornar al recinto y trabajar duro porque todos esos meses anteriores en los que he estado trabajando duro, sé que eventualmente se va a notar”, dijo. “Así que eso me quitó un peso de los hombros”.
Rivera, al menos, aseguró un punto en el campamento de selección del campeonato mundial el próximo mes.
Lo mismo hizo Wong, una medallista de cuatro campeonatos mundiales, emprendedora en ciernes y estudiante de pre medicina que no muestra signos de retroceder a pesar de abriles de competir a nivel universitario y de élite simultáneamente.
Cuando se le preguntó cómo lo hace todo, la señorita de 21 abriles que insiste en que no lleva una memorándum dijo que vive según el enunciado “hay tiempo para todo”.






