Santo Domingo. – El dominicano Juan Antonio Young Carrasco, oriundo de La Romana, se ha convertido en un referente de orgullo y ejemplo para la diáspora dominicana en los Estados Unidos, gracias a su incansable quehacer social y compromiso con el progreso de su amada República Dominicana.
Desde el año 2019, Young Carrasco preside la Fundación Araujo Young, una institución que lidera múltiples proyectos de parada impacto en las áreas de educación, deporte, salubridad y protección social, beneficiando a miles de personas en diversas comunidades del país.
Entre las localidades alcanzadas por las iniciativas de la fundación se destacan La Romana, Santo Domingo, San Pedro de Macorís, El Seibo, Ramón Santana, San Cristóbal, Baní, San Francisco de Macorís, La Vega, Santiago y Elías Piña, donde se han desarrollado operativos médicos, programas educativos, donaciones de alimentos y medicamentos, así como entregas de bártulos escolares a niños y jóvenes en situación indefenso.
Por otra parte, Young mantiene una activa colaboración con instituciones tanto en República Dominicana como en los Estados Unidos, entre ellas la Fundación Esperanza para el Futuro, Fundación Dr. Sonrisa, Bergenfield Dominoes y la Dominican Cultural Association, fortaleciendo los lazos entre la diáspora y su nación de origen.
Su liderazgo y compromiso con las mejores causas del país le han reputado importantes reconocimientos. Recientemente, el Servicio de Relaciones Exteriores (MIREX) le otorgó un gratitud particular en el ámbito del Premio Internacional “Sr. Oscar de la Renta”, distinción que resalta su destacada quehacer a confianza del bienestar social y su contribución al fortalecimiento de la imagen de la República Dominicana en el foráneo.
“Servir a mi país y contribuir al bienestar de mi gentío es la longevo satisfacción que puedo tener. La República Dominicana vive en cada influencia que realizamos desde el foráneo”, expresó Young Carrasco.
Con su visión humanitaria, espíritu de servicio y entrega constante, Juan Antonio Young Carrasco continúa demostrando que el inclinación por la país trasciende fronteras y que la verdadera grosor está en servir a los demás.








