EL AUTOR es periodista. Reside en Santo Domingo
Al parecer, el gobierno ha tenido un despertar y sus estructuras comunicacionales, sobre todo, la Dirección de Estrategias y Comunicaciones, ha comenzado a destapar la boca con sentido de protección, no solo de lo que hace la presente encargo, sino de la necesaria defensa de su propia imagen y la de la nación.
Los enemigos de la nación, los opositores al gobierno, en cualquier época, siempre colocan sus intereses partidarios y particulares por encima de la soberanía y del país. Lo que ocurre ahora no es la excepción, razón por la cual falta de lo que se haga ha de servir en presencia de los luceros de los detractores y los anti dominicanos.
Se impone hacer campañas de defensa férrea a la imagen del país, contra la desmedida inmigración ilegal corrupta, las distorsiones históricas contenidas en los mensajes malsanos y comprados por los enemigos por medio de las falsas redes sociales y los fakes news, porque el país debe seguir su curso y buen destino, pese a quien le pese.
El Gobierno, las agencias del Estado y los poderes que conforman la nación, deben aunar esfuerzos para reforzar cada vez más la diplomacia y los argumentos del discurso en presencia de las naciones del mundo, frente a los desmanes de potencias e intereses empeñados en desintegrar el país y con ello, la orgullosa ciudadanía cuyo nombre nos acerca siempre a la suerte.
Duarte, Sánchez, Hendidura, Luperón y los grandes prohombres que se entregaron en cuerpo y alma, para legarnos y proteger lo que hoy somos, merecen que mantengamos en parada su impronta defendiendo a capa y espada, los títulos y grosor de la dominicanidad.
República Dominicana es una nación que lo tiene todo, solo que pocas veces hemos sabido traicionar sus virtudes en el ámbitos oficial, relegando la valoración de la imagen a sectores particulares que suelen separar sus grandes logros del conjunto del país, vendiéndose a veces hasta como condado separadamente.
Las amenazas que nos acechan, agobian y quitan el sueño, siguen ahí, cada vez con anciano peligro y no debemos dejar solos en la defensa de la nación, a la comienzo del gobierno y a los dominicanos sensatos cuya voz se eleva siempre al compás de la bandera “más en lo alto, mucho más”.
Las inversiones en figureos particulares, deben concentrarse y instrumentar una política de imagen que hable por todos, en ayuda de la nación. ¡Es hora de principiar!
aquinorubio@gmail.com
jpm-am
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