EL AUTOR es periodista, Reside en Juan Dolio, San Pedro de Macorís.
POR PEDRO CABA
Puede que tanto la opinión pública y el pueblo norteamericano (hay que diferenciar una de la otra) tome un poco más de tiempo en digerir la logística de la oficina de Trump por “hacer excelso otra vez a Estados Unidos”.
Ahora que el Sección de Estado ha publicado la logística mundial y regional del gobierno de Trump, podemos confirmar que ninguna valor brotada de la oficina desde inicios mismos en enero pasado ha sido al azar.
No se puede desmentir, sin secuestro, con tan sólo 10 meses de su puesta en maña puede exhibir enormes resultados.
Entre esos resultados está la paz firmada en medio oriente entre Isrel y Hamás (Palestina), otros acuerdos de parada al fuego y colaboración mutua motivados todos por el mismo Trump en el sudeste oriental y Africa. Lo de la paz entre Ucrania y Rusia es cuestión de tiempo, ya que tanto USA como Rusia sólo esperan Zelenski y la UE acepten la sinceridad: USA no puede seguir financiando y alimentado la costosa guerrilla de Ucrania con Rusia y la UE no está ni lejanamente en condiciones de hacerlo.

Con respecto a la región latinoamericana y caribeña, sin reparar en consecuencias políticas o el “que dirán” el propósito de Trump es restablecer la doctrina Monroe aunque adaptada a los tiempos modernos.
Los brotes de resistor de algunos gobiernos latinoamericanos que se sienten afectados por esta política no se hacen esperar, pero al mismo tiempo se van apagando al comprender la sinceridad y determinación con que Trump la pone en maña, como es el caso de México imponiendo un derechos del 50% a las importaciones de China.
Hay quienes apuestan a la pérdida de popularidad de Trump en su propio país y en el exógeno partiendo de que los primeros sacrificios y ajustes de esa política implican un precio a la desprecio de la que nunca se repondría, lo que supondría una postura riesgosa de los gobiernos y líderes se conviertan en aliados de Trump, como opinan algunos.
Lo resaltable en este momento es que la supuesta improvisación de Trump en política exógeno e interna que le atribuye la gran prensa norteamericana y occidental, se desvanece frente a la revelación fresco de las mencionadas estrategias.
Ahora se comprende cada energía contesta a un objetivo central de regresar capitales y actividades productivas básicas ubicadas en el exógeno, corregir déficits comerciales históricos y fortificar los desarrollos tecnológicos propios en la industria y el militarismo, contener el avance de China en el mundo, lo mismo que consolidar el control marcial y de seguridad en su patio trasero.
Es probable que esta logística esté sujeta a riesgos, uno de ellos que los republicanos no puedan retener el poder en 2028 y de dorso detrás, pero no se puede desmentir es clara y hasta ahora incontenible.
jpm-am
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