El autor reside en Suiza
Por Nelson Del Pozo G
Los dominicanos en el exógeno merecemos políticas acordes a nuestros aportes al PIB
Los dominicanos y dominicanas en el exógeno merecemos que se creen políticas públicas que nos beneficien, en correspondencia directa con nuestros aportes al Producto Interno Bruto (PIB) de la República Dominicana.
Disminución de costos de boletos aéreos
La reducción del costo de los boletos aéreos es posible mediante la aniquilación de gravámenes o impuestos parásitos y del sostenimiento de instituciones utilizadas para surtir clientelismo político, sueldos y gastos improductivos para el progreso del país. Esta carga hace que los boletos aéreos desde Europa y otras regiones del mundo en torno a la República Dominicana figuren entre los más caros, dificultando que los dominicanos en el exógeno puedan inspeccionar a sus familiares con viejo frecuencia, sin lapsos de primaveras entre un alucinación y otro, y sin desestabilizar la ya compleja situación económica que implica proceder fuera del país. Encima, el stop costo de los boletos limita la arribada de turistas de perfil artesano y de familias trabajadoras que, por lo común, vacacionan juntas.
Firma de acuerdos de seguridad social
La firma de acuerdos de seguridad social entre la República Dominicana y los países con una presencia significativa de nacionales dominicanos es una requisito urgente. Estos convenios deben resolver los temas de pensiones y jubilaciones, absolutamente relevantes para los dominicanos en el exógeno. Como relato, se puede citar el acuerdo suscrito entre Suiza y Uruguay en abril de 2013. “Es horrible, porque desidia acumular primaveras de trabajo, hay problemas de pagos y, por lo tanto, de cobros, y eso, definitivamente, genera perjuicios a nuestros compatriotas, en el sentido de que pierden primaveras de trabajo o tienen costos para cobrar; una situación compleja que este convenio resuelve”, expresó el canciller uruguayo. Dicho acuerdo coordina los sistemas de seguros para la vejez y la invalidez, con el fin de evitar discriminaciones entre ciudadanos de los dos países, según precisó el Servicio suizo de Exteriores (DFAE).
Facilidades en haberes y servicios en la República Dominicana
Debe contemplarse, como responsabilidad y obligación reglamentario del Instituto Franquista de la Vivienda (INVI), la inclusión de los dominicanos del exógeno en sus políticas, en coherencia con su empresa de satisfacer las deyección habitacionales de las familias dominicanas de ingresos bajos y medios bajos. Es sabido que una de las principales prioridades del dominicano en el exógeno es obtener una vivienda en su país de origen. El Estado dominicano debe crear las herramientas jurídicas necesarias para hacer posible ese bienestar.
Un país como la República Dominicana, con una diáspora numerosa y dispersa en distintas regiones del mundo, debe prestar viejo atención a la primera impresión y al contacto auténtico que proyecta como marca país. Los dominicanos en el exógeno no deberíamos seguir evidenciando carencias a través de colectas solidarias para hospitalizaciones, operación de medicamentos, repatriación de fallecidos o, más recientemente, para suplir alimentos a familias de compatriotas desempleados. A esto se suma la creciente desorientación de jóvenes y adolescentes —muchos de ellos ya madres o padres—, el aumento de la defección escolar, la escasa colaboración a dominicanos privados de dispensa y la desidia de comitiva institucional. Resulta igualmente vergonzante que nuestras documentaciones oficiales —pasaporte, cédula o inmoralidad— carezcan de validez destreza para trámites básicos o procesos de convalidación en los países de acogida.
Ha llegado el momento del cambio. Los dominicanos en el exógeno hemos incrementado de forma sostenida nuestro aporte al país. Para 2024 no se dispone aún de un total definitivo, pero las tendencias apuntan a cifras récord. En 2025, las remesas ya superaron los US$10,780 millones hasta noviembre, consolidando el crecimiento del año precedente y acercándose a la proyección de alcanzar los US$11,000 millones al falleba del año. Este aporte directo al PIB y a la estabilidad económica franquista nos avala para demandar políticas que faciliten el refriega usual, el camino a una vivienda, seguros de vida asequibles, la convalidación de documentos dominicanos y una atención digna por parte de los servidores públicos en aeropuertos y oficinas gubernamentales en el exógeno. Todo ello es posible si avanzamos unidos, a una sola voz.
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