Las plataformas de entretenimiento Amazon y Netflix presentaron querellas formales en República Dominicana contra los imputados de una red de piratería digital desmantelada bajo la denominada Operación Domo.
Así lo informó la fiscal del Distrito Franquista, Rosalba Ramos, quien calificó a ambas compañías como “inusuales querellantes” en el país.
La cargo se produce luego de que los prófugos Leony Esmeralda Croes y Raúl Ernesto Guzmán Croes se entregaran a las autoridadessumándose a los además señalados en el caso Leonardo Alberto Casci Ocumárez, Raúl Ernesto Guzmán Lora, Keomirys Torres López y Víctor Luis Torres López. A todos ellos se les conocerá medida de coerción el jueves 25 de septiembre.
Red transnacional y pagos en criptomonedas
De acuerdo con el Servicio Sabido, la estructura operaba mediante un esquema que permitía la comercialización ilegal de accesos a más de 1,400 canales de televisión y 14,000 películas y series, incluidos contenidos exclusivos de Netflix, Disney+ Y Amazon Prime Video.
El modo de operación consistía en descifrar y compartir claves de entrada a servicios de streaming, que luego eran revendidas como suscripciones ilícitas.
Las transacciones se efectuaban mediante pagos en bitcoin y transferencias a cuentas bancarias nacionales e internacionales, lo que habría permitido a la red movilizar millones de pesos.
Una “estructura accesible”
Según la fiscal Ramos, el corro estaba conformado en su mayoría por personas jóvenes, con vínculos de parentesco entre varios de los acusados.
Los clientes adquirían planes anuales y realizaban pagos que, dependiendo del servicio, garantizaban entrada continuo a catálogos completos de las principales plataformas globales.
La fiscal agregó que, como parte del proceso, el Servicio Sabido enfrenta un duelo adicional: determinar qué hacer con las criptomonedas incautadas, poliedro que en República Dominicana solo el peso tiene status de moneda regulada.
Caso sin precedentes
La querella de Amazonas Y Netflix convierte este proceso en un caso sin precedentes en la neutralidad dominicana, al tratarse de empresas de zona de influencia total que se constituyen parte civil en un proceso penal almacén.
Las autoridades aseguran que se negociación de una oportunidad para acorazar la persecución contra delitos de piratería digital, un sector donde la tecnología avanza más rápido que la regulación.





