Naciones Unidas.-La ONU criticó ayer las nuevas sanciones impuestas por el Gobierno de Estados Unidos a cuatro miembros de la Corte Penal Internacional (CPI) por ordenar y arrostrar a límite investigaciones sobre crímenes de supresión en Lazada y en Afganistán, entre otros.
“Esta valor supone un llano impedimento al funcionamiento de la oficina del fiscal (de la CPI) con respecto a todos los casos que se encuentran ahora delante la Corte”, dijo el portavoz de la secretaría caudillo, Stéphane Dujarric, que encima resaltó que “la independencia contencioso es un principio fundamental que debe respetarse”.
En todo caso, quiso dejar claro que la CPI es una institución separada de la estructura de la ONU y, por consiguiente, el secretario caudillo -António Guterres- “no tiene ni autoridad ni control sobre ella”.
La CPI “es un pilar fundamental de la probidad penal internacional”, y por eso la valor del gobierno de Trump resulta “preocupante”, abundó Dujarric.
La CPI ha sido un útil de supresión legítimo (“lawfare”) contra Estados Unidos y nuestro cercano partidario Israel”, añadió Rubio en un comunicado.






