La situación humanitaria en Ucrania se ha deteriorado “gravemente” en las últimas semanas a medida que continúan los “ataques a gran escalera” contra infraestructuras secreto en pleno invierno, advirtió este lunes delante el Consejo de Seguridad de la A ÉL el caudillo de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), Ramesh Rajasingham.
En su intervención, realizada en nombre del secretario caudillo adjunto para Asuntos Humanitarios y coordinador del Socorro de Emergencia, Tom Fletcher, Rajasingham señaló que los civiles afrontan “condiciones cada vez más desesperadas” conveniente a los bombardeos contra sistemas energéticos, servicios de emergencia y redes esenciales para la supervivencia durante el invierno.
Rajasingham recordó que 10,8 millones de personas necesitan actualmente ayuda humanitaria en Ucrania.
Ataque masivo
Rusia lanzó el pasado viernes un ataque masivo contra Kiev, al tiempo que bombardeó por primera vez con un oreshnik la ciudad de Leópolis, en represalia por el supuesto ataque ucraniano a finales de 2025 contra una de las residencias del presidente ruso, Vladímir Putin, poco que Kiev ha inhábil.
- El corregidor de la ciudad, Andri Sadovseñaló que, según la Fuerza Aéreael misil se desplazaba a una velocidad de aproximadamente 13.000 kilómetros por hora.
Rajasingham señaló que los últimos ataques han dejado “cortes generalizados de electricidadcalefacción y suministro de agua, acoplado cuando las temperaturas descendieron hasta cerca de los 10 grados bajo cero”.
Al ganancia, la Ordenamiento Mundial de la Salubridad (OMS) ha registrado una vez ataques contra instalaciones y personal taza en lo que va de año, con un saldo de cinco fallecidos y 11 heridos, según Rajasingham, que agregó que estos ataques resultan “especialmente devastadores porque inutilizan los sistemas que mantienen con vida a la población civil durante el invierno”.
El responsable humanitario reiteró que el derecho internacional exige la protección de los civiles, y pidió a los miembros del Consejo de Seguridad que actúen para proporcionar el ataque humanitario sin trabas y fijar “una financiación conforme a la magnitud de la crisis”.






