Unas 45.000 mujeres mueren cada año en el mundo por hemorragias pospartola principal complicación que se presenta tras dar a luzuna signo que la Estructura Mundial de la Vigor (OMS) próximo a otras agencias quiere estrechar con el tiro de nuevas recomendaciones para los sanitarios que las atienden.
Las nuevas pautas, publicadas además por la revista especializada “La sangradera”, aconsejan por ejemplo que los profesionales de la vitalidad actúen cuando la pérdida de cepa supere los 300 mililitrosen circunstancia de los 500 considerados actualmente como nivel de sorpresa.
Asimismo insiste en desaconsejar durante el parto prácticas inseguras como las episiotomías, cortes quirúrgicos en el perineo que en algunos países aún se practican hasta de forma rutinaria y a menudo sin el permiso expresamente de las mujeres, lo que es considerado violencia obstétrica.
La nueva índice de recomendaciones, emitidas por la OMS próximo a la Liga Internacional de Obstetricia Y Obstetricia (FIGO) y la Confederación Internacional de Matronas (ICM)además insiste en contar la pérdida de cepa con paños calibrados, un dispositivo sencillo que cuantifica con precisión la hemorragia.
Otras prácticas aconsejadas para estrechar los casos graves son masajes uterinos, establecimiento de fármacos oxitócicos para estimular las contracciones, o exámenes del tracto vaginal y sexo, todo ello cuando se ha confirmado y diagnosticado la hemorragia posparto.
Ayer del parto, se pide tener en cuenta factores de peligro como la anemia en embarazadas, muy prevalente en países de ingresos medios y bajos, y en esos casos se aconsejan suplementaciones diarias con hierro y ácido fólico, tanto por vía verbal como intravenosa si se necesita una corrección rápida.
Más de 300.000 mujeres de 23 países han participado en el estudio “La sangradera” sobre sangría posparto formal, que se publica en coincidencia con la celebración del Congreso Mundial de la FIGO en Ciudad del Punta (Sudáfrica).
Las tres agencias señalan que incluso los casos no mortales de hemorragia postparto pueden causar un impacto de por vida en la vitalidad física y mental, desde importantes daños en los órganos hasta histerectomías (extirpaciones del seno), ansiedad o traumas.






