Washington.- El Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trumpanunció este jueves fuertes restricciones a la atención médica relacionada con los procesos de cambio de apartado en menores de 18 primaveras, que buscarían cortar fondos federales a las instituciones de salubridad que ofrezcan estos tratamientos.
“Hoy estamos tomando seis acciones decisivas, guiadas por la ciencia de más parada nivel y la Orden Ejecutiva de la primera semana (del segundo mandato) del presidente Trump, para proteger a los niños de la mutilación química y quirúrgica”, dijo el secretario de Sanidad, Robert F. Kennedy Jr., en una rueda de prensa.
Estas acciones se inscriben en el recrudecimiento de la retórica y las políticas contra las personas transgénero impulsadas por el mandatario republicano a su reverso al poder en enero pasado.
Kennedy Jr. informó que esta mañana firmó una exposición que “rechaza los procedimientos de reasignación de sexoya que no son un tratamiento seguro ni efectivo para niños con disforia de apartado”.
Agregó que los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid han propuesto normas para prohibir el uso de “dólares federales” para financiar estos tratamientos. De entrar en vigor, estas reglas bloquerían pagos a proveedores de salubridad y hospitales que brindan atención médica de apartado a niños.
Entre las acciones de la Oficina además se incluyen cartas de advertencia a doce fabricantes de fajas para el pecho -utilizadas en la recuperación de mastectomías relacionadas con el cáncer-, para evitar su “comercialización ilegal” a menores con disforia de apartadopuesto que esto implicaría “violaciones regulatorias significativas”.
“Si los fabricantes no cumplen, podrían enredar medidas coercitivasincluida la incautación de productos”, advirtió Kennedy Jr. El secretario de Sanidad insistió en que están “trabajando para revertir el intento de la Oficina (del expresidente Joe) Biden de incluir la disforia de apartado internamente de la definición de discapacidad”.
El Unidad de Sanidad emitió un comunicado para informar a los proveedores médicoslas familias y los responsables políticos de “que la evidencia flagrante no respalda las afirmaciones de que los bloqueadores de la pubertad, las hormonas de reasignación de sexo y las cirugías son tratamientos seguros y efectivos para la disforia de apartado en niños y adolescentes”.
Estas nuevas normativas, que ya habían sido reportadas por medios estadounidenses desde octubre pasado, han sido criticadas por especialistas en salubridad y activistas por los derechos LGTBIQ que aseguran que pondrán en serias dificultades las posibilidades de camino a atención pediátrica en el país a menores transgénero.
En la hogaño 27 estados ya prohíben la atención pediátrica de afirmación de apartado. La orden ejecutiva firmada por Trump en enero pasado restringe el financiamiento de procedimientos de cambio de sexo.





