En ‘The Life of a Showgirl’, el nuevo disco de Taylor Swift, la cantante se convierte en Ofelia, personaje del ‘Hamlet’ de William Shakespeare, recreando en la portada la trágica ambiente de su crimen, dedicándole uno de los temas y profundizando en su enigmático vínculo creativo con el dramaturgo inglés.
La remisión no es casual, puesto que la primera canción de este duodécimo disco se titula, precisamente, ‘The Fate of Ophelia’ (‘El destino de Ofelia’), según desveló esta semana la propia Swift en el pódcast ‘New Heights’presentado por su pareja, el participante de fútbol amerindio Travis Kelce y su hermano, Jason Kelce.
«¿Quieres que hablemos sobre ‘Hamlet’? (…) Quizás él (Travis) no lo haya enterado, pero se lo he explicado, así que sabe lo que ocurre”, comentó la cantante en el software, dejando vislumbrar su preferencia por las obras de Shakespeare.

En la obra de 1603, Ofelia, enamorada de Hamlet, enloquece con la crimen de su padre y, tras caerse mientras recogía flores, acaba ahogada en un regato y tarareando melodías hasta su zaguero aliento.
La vida detrás del ambiente
Esta trágica ambiente -al final del cuarto acto- es la que Swift emula en la carátula de ‘The Life of A Showgirl’, que se publica el próximo 3 de octubre, y que, según detalló en el pódcast de los hermanos Kelce, deje sobre su vida detrás de los escenarios. “Esto es el final de mi indeterminación. Cuando estoy de conciertos, cada día es el mismo, solo que en una ciudad diferente. Y mi día siempre termina conmigo en la bañera”, describió Swift.
En la imagen, la comediante estadounidense aparece con un vestido de pedrería y sumergida en el agua, a excepción de sus muñecas y su rostro, que mira con destino a la cámara, en una reinterpretación moderna del cuadro ‘Ofelia’ (1851-52), del pintor britano John Everett Millais, expuesto en la Tate Britain de Londres.
La obra prerrafaelita, igualmente inspirada en Hamlet, es uno de los grandes reclamos de la soportal londinense y su belleza acapara todas las miradas de los visitantes que pasean por la sala, donde el ‘sensación Taylor’ parece no tener llegado (todavía).
Frente al cuadro, la dirección de arte Helena Shore explica a EFE que ‘Ofelia’ y todo el simbolismo que encierra es el resultado de cómo Millais imaginó la ambiente, pues en la obra de Shakespeare se cuenta de guisa indirecta, lo que permite numerosas interpretaciones artísticas.

“La masa inevitablemente aportará su propia visión, como ha hecho (Taylor) Swift, a la historia de Ofelia (…) y habrá muchas más imágenes que se copien y se redefinan con el tiempo”, asegura Shore.
La propia Tate Britain incidió esta semana en la comparación del cuadro de Millais y la portada de Swift en sus redes sociales en la que animaba a sus seguidores a “descubrir el destino de Ofelia» antaño de la salida del disco, lo que suscitó críticas y alabanzas por igual en los comentarios de la publicación.
A inteligencia de Shore, no hay carencia película en atraer divulgado nuevo a una soportal– “Puede que en sus cabezas vengan por lo que vieron de (Taylor) Swift, pero inevitablemente se encontrarán con otras muchas obras de arte. Y creo que hay poco muy valioso en eso”, comenta la dirección. Un vínculo afectado
Más allá de la portada, los títulos de las 12 canciones y el color naranja brillante del disco, escasamente se conocen detalles de este nuevo disco, pero pistas como las de Ofelia parecen indicar que Swift seguirá explorando su vínculo afectado con el Bardo de Avon en esta nueva ‘era’.
“Amo a Shakespeare tanto como a cualquiera”, dijo Swift en una entrevista con ‘Elle’ en 2009, y no es la primera vez que la comediante se inspira en las obras del dramaturgo inglés para componer sus temas, pues en ‘Love Story’ (2008) transformó la tragedia romántica de ‘Romeo y Julieta’ en un final adecuado para los jóvenes enamorados.
La relación entre la hado del pop y el Bardo de Avon igualmente se ha convertido en objeto de estudio universitario, y algunos como el profesor Liam Semler, de la Universidad de Sydney, defienden enseñar las canciones de álbumes de Swift como ‘Midnights’ (2022) en paralelo con los sonetos shakespearianos.
“A veces es irrealizable distinguir a uno del otro”señala Semler en un artículo universitario, pues a su inteligencia tanto los temas de la comediante estadounidense como los poemas del dramaturgo “son meditaciones sobre aspectos profundamente personales de las experiencias de sus narradores” con temas comunes como el simpatía o las cuestiones de poder.
De hecho, existe desde hace primaveras una especie de moda satírica en redes sociales que compara a los dos autores y, tomando las frases de sus obras, pone a prueba a la masa para que traten de adivinar quién las escribió, si Shakespeare o Taylor Swift.







