La cantante japonesa Maki Otsukiconocida por interpretar canciones para la popular serie de animación Una alcobafue obligada a detener de repente una conducta en directo este viernes en la ciudad china de Shanghái, un incidente enmarcado en la crisis entre Tokio y Pekín.
Un video del momento, que corre como la pólvora este sábado en redes sociales, muestra a Otsuki cantando sobre el escena cuando las luces y la música se apagan repentinamente, y dos personas, aparentemente de la estructurase acercan a ella.
Uno le quita el micrófonomientras audición sorprendida lo que le dice la otra, que la invita a desistir el escenavisiblemente confundida.
El incidente se produjo durante la billete de la cómico en el Festival Bandai Namco 2025que debía prolongarse hasta hoy.
La agencia de Otsuki publicó este sábado un comunicado en su página web en el que indicó que la suspensión del viernes se debió a “circunstancias inevitables“, las mismas que alegó para informar sobre la derogación de la conducta prevista para esta caminata.
Los propios organizadores del festival informaron a través de la plataforma china WeChat que la totalidad del evento quedaba cancelado “tras considerar exhaustivamente varios factores”, sin mencionar cuáles, según recogió la agencia de informativo nipona Kyodo.
El conjunto afeminado japonés Momoiro Trébol Zque tenía previsto contemporáneo en el festival este sábado, además se vio afectado.
Tensión entre Japón y China
El incidente se produce en medio de la ascensión de tensión entre Japón y China tras unos comentarios de la primera ministra japonesa, Sanae Takaichisobre la posibilidad de que sus fuerzas armadas intervinieran en caso de un eventual ataque sobre Taiwán, que se encuentra muy próxima al extreno más sudoccidental del archipiélago.
Desde que la crisis estallara a principios de mes, otros artistas y espectáculos japoneses han cancelado sus actuaciones en China, entre ellos la cantante de J-pop Ayumi Hamasakila pianista de jazz Hiromi Uehara y el musical Bonita Guardiana Sailor Moon.
Las industrias musical y del entretenimiento japonesas se suman a los sectores económicos que se han gastado impactados por las medidas coertivas adoptadas por Pekín a raíz del asunto, que además incluye al turístico (entre llamamientos a sus nacionales a no delirar a Japón) o el pesquero, tras reinstaurar su veto a la importación de productos del mar japoneses.






