El nuevo pronunciamiento de la Conferencia del Diócesis Dominicano (CED), en el que se condena el uso de hospitales como puntos de control migratorio y se rechaza el discurso chovinista contra los inmigrantes, ha generado reacciones divididas en el ámbito político y social del país.
Durante su 63ª Asamblea Plenaria, los obispos hicieron un llamado a las autoridades a aplicar las leyes migratorias con jurisprudencia, equidad y respeto a la dignidad humana, especialmente en el contexto de la crisis haitiana.
El mensaje además exhorta a la comunidad internacional a encargarse un rol más activo en el apoyo a Haití.
El exministro Carlos Amarante Baret expresó su respaldo total al mensaje de la Iglesia: “Apoyo irrestricto al mensaje del Diócesis. Repeler que los hospitales sean controles migratorios y condenar el discurso chovinista es un acto de valentía. ¡Los ultras no pueden chantajear a nuestra Iglesia!”, escribió en redes sociales.

En contraste, el suspensión dirigente de la Fuerza Doméstico Progresista, Vinicio Castillo criticó duramente la postura eclesial: “La Iglesia Católica en República Dominicana está descabezada. ¡Cuánta desliz hace el Cardenal López Rodríguez!”, afirmó, cuestionando el liderazgo flagrante del clero.

Por su parte, el senador Rafael Duluc ofreció una visión conciliadora: “El Estado dominicano, en materia de política migratoria, desempeña un rol de protección de la soberanía, y la Iglesia tiene un rol humanitario, y eso no quiere proponer que se estén vulnerando los derechos».
Mensaje de la Iglesia Católica
“Es inaceptable todo discurso discriminatorio contra el inmigrante. El inclinación de Altísimo no conoce fronteras”, afirmaron los obispos, citando adicionalmente al Papa Audaz XIV: “Nadie puede eximirse de ayudar contextos en los que se tutele la dignidad de cada persona”.
El comunicado además exhorta a la Dirección Normal de Migración a evitar que las salas médicas se conviertan en puntos de control migratorio, y pide a la comunidad internacional acciones concretas de solidaridad con Haitímás allá de los discursos.
» Estos esfuerzos se ven empañados por las redadas que se realizan contra migrantes irregulares. Y aunque reconocemos el derecho que le asiste a toda nación de aplicar sus leyes migratorias, exhortamos a nuestras autoridades a que su ejecución sea siempre conforme a los principios de jurisprudencia, equidad y respeto a la dignidad humana», agrega los obispos.







