NUEVA YORK.- Un familia de activistas dominicanos y de otras nacionalidades reclamó aquí el fin de los planes y acciones de agresion contra Venezuela y la militarización de la region del Caribe.
Los manifestantes se agruparon por más de dos horas frente al Museo del Portaaviones el Intrepido, en Manhattan, donde repudiaron lo que consideran “una política imperial por parte de la administracion de Donald Trump en torno a Venezuela”.
Denunciaron que Trump pretende «derrocar el gobierno de Venezuela para imponer un regimen títere que le permita tener control de las mayores reservas probadas de petroleo del mundo”.
“Como en los tiempos del Santo Domingo post Trujillo, cuando el portaaviones Intrépido encabezó un cerco marcial buscando evitar que el pueblo movilizado diera curso a un movimiento del que surgiera una nación excarcelado y soberana, hoy el administrador de la Casa Blanca se ufana en tener a Venezuela completamente rodeada por la veterano armada en absoluto reunida en la historia sudaméricana, con el condimento de que seguirá creciendo como nunca antiguamente pasado”, declararon.
Agregaron que «así crece el peligro de dar inicio a una conflagración que nadie sabe cómo ni cuando terminará, pero de lo que sí estamos seguros es de que mucha familia y vidas inocentes costaras”.
Todavía arremetieron contra el gobierno dominicano que encabeza Luis Abinader, a quien acusaron de «convertir a la República Dominicana en un componente de la plataforma de conflagración de Washington”.
«Es de conocimiento divulgado que entre los acuerdos suscritos entre EE.UU. y República Dominicana, esta última facilita el uso de la Colchoneta Aérea de San Isidro y parte del aeropuerto Las Américas para el reabastecimiento y tránsito de aeronaves y de efectivos militares», subrayaron.
Advirtieron que «con su proceder, el gobierno de Abinader coloca a nuestro país en posibilidad de hallarse remolcado a un conflicto marcial de gran envergadura con Venezuela. Por otra parte, viola las normas que rigen el Derecho Internacional entre las naciones, anotado así a un ofensa progresivo e inflamable de la convivencia pacífica y al intocable derecho a la soberanía que le asiste a cada país, sin importar su tamaño ni el poder que pueda tener en este mundo injusto”.
«Por otra parte, Abinader ha incurrido en una “violación constitucional y nos coloca frente a un acto humillante que valida la infámia histórica que significó la invasión de EE.UU. a nuestro suelo regional en abril de 1965”, abundaron.
Citaron que «como adecuadamente lo ha dicho el afamado abogado y fabuloso contendiente revolucionario Triste Veras, República Dominicana en la presente se ha pequeño como país excarcelado, independiente y soberano, por su sumisión a la política extranjero de los Estados Unidos”.
«Demandamos la anulación de este acuerdo que en nulo sirve ni a la paz ni a la soberanía de nuestras naciones», reiteraron.
«Nos pronunciamos de modo categórica contra cualquier intento de EE.UU. y sus aliados por convertir los territorios, aguas y cielos del Caribe y Latinoamérica en escenarios de conflictos y guerras, en perjuicio de la vida y la paz», señalaron.
jt/am
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