Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trumpanunció la aplicación de un tributo completo del 10 % a las importaciones provenientes de todos los paísesmedida que entrará en vigor el próximo 24 de febrero y que contempla excepciones para productos considerados estratégicos y esenciales.
La intrepidez se sustenta en la sección 122 de la Ley de Comercio de 1974según informó la Casa Blanca en un comunicado oficial.
Productos excluidos del arbitrio
El nuevo tributo no afectará a minerales críticos, metales utilizados en moneda y productos energéticosconsiderados claves para la seguridad económica estadounidense.
Asimismo, permanecerán fuera del arbitrio los productos ganaderos y agrícolas que ya habían sido exceptuados en aranceles anteriores tras presiones de empresarios y consumidores.
Todavía quedarán al ganancia:
- Intereses de Canadá y México amparados bajo el T-MEC
- Textiles provenientes de Centroamérica
- Libros, donaciones y equipaje acompañado
La Casa Blanca indicó que estas exclusiones buscan proteger la riqueza interna y dirigir la medida en los desequilibrios de pagos internacionales.
Diferencias con aranceles anteriores
De acuerdo con la dependencia estadounidense, la sección 122 permite imponer recargos para tocar desequilibrios graves en la peso de pagossin exigencia de aprobación del Congreso para cada caso específico.
Esto marca una diferencia frente a aranceles previos que enfrentaron obstáculos legales por exceder la autoridad ejecutiva o no estar vinculados directamente a problemas de pagos internacionales.
Cerca de recapacitar que los aranceles globales anteriores fueron anulados por el Tribunal Supremoafectando la tarifa saco del 10 % y los llamados gravámenes “recíprocos”, así como los aranceles adicionales del 25 % a México y Canadáaplicados para presionar en la lucha contra el tráfico de drogas como el fentanilo.
Aumentos adicionales y tensiones comerciales
En el interior de su nueva política comercial, Trump todavía elevó hasta un 50 % los aranceles a Brasil e Indiaen represalia por el consideración del expresidente brasileño Jair Bolsonaro y por la operación de crudo ruso, respectivamente.
El mandatario ha defendido la medida como parte de su logística para reequilibrar las relaciones comerciales y relocalizar la producción en Estados Unidosasegurando que incentivará empleos mejor remunerados.
Reacciones internacionales
Tras el anuncio, Brasil celebró el fortalecimiento de sus relaciones comerciales con otros socios estratégicos, mientras que México optó por una postura de prudencia y diálogo delante la nueva medida.
Por su parte, la Unión Europea instó a sujetar los aranceles y evitar una ascenso de tensiones que pueda afectar el comercio completo y la estabilidad económica internacional.





