Punta Cana. Un equipo de investigadores de Estados Unidos desarrolló un renovador material de construcción capaz de absorber dióxido de carbono (CO₂) y fraguar en pocas horas, lo que representa un avance significativo para la construcción sostenible y la reducción de emisiones contaminantes.
El hallazgo fue realizado por científicos del Instituto Politécnico de Worcester (WPI) y publicado en la revista científica Matter.
Se tráfico del Material Estructural Enzimático (MEE), un compuesto resistente, duradero y reciclable, producido mediante un proceso bioinspirado de bajo consumo energético y con oscilación de carbono placa.
La investigación fue liderada por Nima Rahbar, profesor distinguido y cabecilla del Sección de Ingeniería Civil, Ambiental y Arquitectónica del WPI. El material utiliza una enzima que convierte el CO₂ en partículas minerales sólidas, las cuales se unen y curan en condiciones suaves, permitiendo moldear estructuras en cuestión de horas.
A diferencia del hormigón tradicional —cuya producción requiere altas temperaturas y semanas de curado— el MEE reduce de forma considerable el impacto ambiental.
Según Rahbar, mientras el hormigón convencional genera cerca del 8 % de las emisiones globales de CO₂, un solo patrón cúbico de este nuevo material logra capturar más de 6 kilogramos de dióxido de carbono, frente a los aproximadamente 330 kilogramos emitidos por el concreto tradicional.
Gracias a su rápido curado, resistor ajustable, reciclabilidad y capacidad de reparación, el MEE se perfila como una alternativa viable para aplicaciones como cubiertas de techos, paneles de hormaza y componentes modulares.
Los investigadores destacan que su uso podría acortar los costos de construcción a dadivoso plazo y disminuir de modo significativa los residuos enviados a vertederos, marcando un paso secreto en torno a edificaciones más sostenibles.
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