
Al punto que 48 horas a posteriori del trágico incidente ferroviario ocurrido en Adamuz, un nuevo siniestro ha vuelto a sacudir al sistema ferroviario castellano. La oscuridad de este martes falleció el conductor de un tren de Rodalies de la segmento R4, luego de que el convoy descarrilara tras chocar contra un tapia de contención que cayó sobre las vías a la importancia del municipio de Gelida, en la provincia de Barcelona.
El hecho se produjo poco a posteriori de las 9:00 de la oscuridad, cuando el tren se dirigía en dirección a Manresa. Encima del fallecimiento del maquinista, los servicios de emergencia reportaron al menos 15 personas heridas, cuatro de ellas en estado dificultoso, quienes fueron atendidas y trasladadas por equipos sanitarios que incluyeron merienda ambulancias desplazadas a la zona.
Protección Civil de Cataluña confirmó que el incidente fue provocado por el desprendimiento de un tapia de contención que impactó directamente contra el tren con pasajeros a borde. Aunque las causas oficiales aún no han sido determinadas, las autoridades no descartan que el suceso esté relacionado con los artículos del resistente temporal que afecta a la región en las últimas horas.
De forma paralela, otro tren de Rodalies, correspondiente a la segmento R1, sufrió igualmente un descarrilamiento cerca de Maçanet de la Selva, en la provincia de Girona, adecuado a un corrimiento de tierra en la vía, aunque en este caso no se reportaron personas lesionadas.
Delante la sucesión de incidentes, el Sindicato Gachupin de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) solicitó la paralización inmediata del servicio de Rodalies “hasta nuevo aviso”, al advertir sobre el peligro que representan las actuales condiciones para la seguridad de trabajadores y pasajeros.
Este nuevo incidente ocurre mientras España permanece conmocionada por la colisión de dos trenes de reincorporación velocidad registrada el domingo en Andalucía, que dejó al menos 42 personas fallecidas y decenas de heridos.






