
Santo Domingo.- Las redes sociales están contribuyendo involuntariamente al casamiento pueril al entregar el contacto entre menores y hombres mayores, debilitando el control de los padres y llevando a las familias a presionar a las niñas para que se casen para “preservar su honor”. Esta conclusión surge de un nuevo documentación de Plan Internacional, presentado en el Congreso de los Diputados de España antaño del Día Internacional de la Pupila (11 de octubre).
El estudio, titulado “Déjame ser una pupila, no una esposa” reúne testimonios de más de 250 niñas de 15 países, incluida la República Dominicana—revelando que 12 millones de niñas son obligadas a casarse cada año. Si correctamente las tasas mundiales de casamiento precoz han caído del 22% al 19% en la última término, seis de cada diez niñas encuestadas dijeron que no estudian ni trabajan luego de casarse, y más de un tercio tuvo que darse la escuela.
El documentación subraya que la pobreza sigue siendo la causa principal, pero las plataformas digitales se han convertido en un nuevo ejecutor al permitir que los hombres exploten a las niñas vulnerables. Aunque el casamiento pueril es ilegal en 14 de los 15 países estudiados, las uniones informales siguen siendo comunes y socialmente aceptadas. Plan International instó a los gobiernos a cambiar en educación y programas que desafíen las normas dañinas y protejan los derechos de las niñas, reafirmando que todas las niñas merecen la oportunidad de crecer, formarse y prosperar libres del casamiento forzado.






