Las aplicaciones de productividad son geniales. Le ayudan a proseguir el rumbo, diligenciar tareas y banderillear con el abrumador flujo de información que la vida puede arrojarle. Dicho esto, además se están volviendo cada vez más complejos, lo que significa que banderillear con las aplicaciones en sí a veces puede ser una pérdida de tiempo.
Solía pensar que tener aplicaciones dedicadas para cada función era el camino en torno a la máxima eficiencia. En cambio, estaba pagando un impuesto cognitivo que hacía casi inalcanzable concentrarme en el trabajo profundo. Al igual que la mayoría de las herramientas de inteligencia fabricado son una pérdida de caudal, algunas son esenciales. No todas las herramientas de productividad necesariamente le ahorran tiempo.
Rudimentos
Cuando organizar el trabajo empezó a parecer el trabajo mismo
Podría decirse que la concepto es el peor infractor aquí. Comercializado como un “espacio de trabajo todo en uno”, en efectividad resultó ser una factoría de distracciones todo en uno. En un momento, intenté ejecutar toda mi vida en Notion y mantenerme organizado. Todo empezó excelente, hasta que me di cuenta de que pasaba horas creando paneles y bases de datos en circunscripción de utilizarlos. Sí, Notion tiene muchas funciones, pero no son exactamente funciones que usaré todos los días. Por el contrario, en Notion faltaban muchas funciones a las que estaba acostumbrado durante abriles de utilizar varios programas de seguimiento especializados.
Esta es una de las principales razones por las que Notion no funcionó para mí, pero Excel sí. Terminé usando Notion solo para una cosa: volcados de datos. Mis páginas de Notion ahora son esencialmente grandes listas con viñetas de información a las que necesitaría consultar. Dicho esto, algunas personas parecen tener más suerte al desarrollar todo su flujo de trabajo en Notion, al menos por un tiempo, incluso si esa experiencia no siempre envejece tan aceptablemente como se esperaba.
Notion le permite crear bases de datos en el interior de bases de datos, crear relaciones entre docenas de propiedades vinculadas y personalizar plantillas infinitamente. Pero esta flexibilidad tiene el costo de una complejidad no deseada. Encima, el pausado rendimiento de la plataforma puede agravar el problema.
Obsidiana
Vínculos poderosos, ajustes infinitos y rendimientos decrecientes
Obsidian prometió ser mi segundo cerebro y lo cumplió, sólo a costa de convertirse en una obsesión. La curva de educación no es un mito. Dominar Obsidian requiere comprender la sintaxis de Markdown, las convenciones de vínculos de retroceso, las carpetas anidadas, el frontmatter de YAML y los complementos de la comunidad. Nadie de esto es intrínsecamente difícil, pero pasará más tiempo resolviendo cosas e investigando en circunscripción de utilizar la utensilio. Al menos inicialmente.
Algunos complementos pueden convertir su cúpula de Obsidian en una obra maestra visual, pero cuando haya terminado de crear su cúpula, ya habrá pasado horas aprendiendo Obsidian. La aplicación móvil además puede ser lenta y consumir muchos bienes, lo que le obliga a utilizar herramientas de captura independientes, como grabadoras de voz y otras aplicaciones para tomar notas, sólo para consolidar todo más tarde. Eso es menos un segundo cerebro y más un segundo trabajo.
Todoist
Cuando marcar las cosas se convierte en una tarea más
El sistema simplificado de fechas de vencimiento de Todoist te obliga a asignar fechas arbitrarias solo para organizar las tareas, y luego terminas con una directorio abrumadora de tareas pendientes que en efectividad no están pendientes. Cuantas más tareas acumules, peor será la carga psicológica. Es muy parecido a Sísifo empujando eternamente la roca cuesta hacia lo alto.
La mayoría, si no todas, las aplicaciones de listas de tareas pendientes tienen el mismo defecto fundamental: nunca olvidan. A diferencia de una directorio en papel, donde descartas físicamente las tareas completadas, las aplicaciones de tareas pendientes conservan cada ambiente que hayas ingresado. Esto crea una especie de problema de deuda de tareas que puede subir rápidamente.
Cuando no cumple con la momento prevista para una tarea, lo que inevitablemente sucederá, estas aplicaciones generalmente reprograman la tarea en la directorio del día contemporáneo. Pero si tiene más de 50 artículos vencidos el mismo día, el sistema colapsa. Dejas de creer en la aplicación, dejas de comprobarla y, finalmente, dejas de usarla. Acumular demasiadas tareas te hace percatar paralizado por el trabajo irresoluto, lo que te lleva a abandonarse la aplicación para abrir de nuevo. ¿Esas tareas, mientras tanto? Nunca termina por completarse.
Flojo
Ser “alcanzable” no es lo mismo que ser productivo
Slack es la aplicación más difícil de ignorar de esta directorio porque es la columna vertebral de la comunicación en muchos entornos profesionales. Sin bloqueo, está evolucionando rápidamente en torno a un dispositivo de cambio de contexto en circunscripción de una aplicación de correo.
La expectativa de una respuesta inmediata está integrada en el ADN de Slack. Incluso desactivar las notificaciones no resuelve el problema porque entender que hay mensajes no leídos crea una carga cognitiva. Terminas cambiando mentalmente de tarea incluso sin reponer físicamente.
Asanas
Más visibilidad, más gastos generales, menos impulso
Las herramientas de dirección de proyectos empresariales como Asana son culpables del mismo problema que Notion. Prometen centralizar la coordinación del tesina, pero su implementación requiere una configuración extensa ayer de que sean aperos.
Asana exige un tiempo de preparación auténtico significativo. Sus opciones de personalización suenan geniales hasta que te das cuenta de que estás pasando semanas configurando la utensilio en circunscripción de ejecutar proyectos. Además está el costo oculto de la expansión descontrolada de la integración.
La mayoría de las organizaciones terminan con una pila tecnológica fragmentada, que incluye programas como Asana, Slack y Google Workspace, entre otros, que multiplican las oportunidades de cambio de contexto. Esto, a su vez, divide aún más su atención. El sistema de tareas de Asana además hereda la misma carga psicológica de fechas de vencimiento que te imponen las aplicaciones de listas de tareas pendientes.
Calendario de Google
Se contabilizó cada minuto, pero en efectividad menos tiempo se aprovechó aceptablemente
Google Calendar parece inocente, pero permite afrontar los peores excesos de la civilización. La fricción para programar una reunión es casi nula y existen algunos atajos geniales de Google Calendar que lo hacen aún más rápido. Cierto envía una invitación de calendario y, de repente, tu día se fragmenta.
Estas además son notificaciones esenciales. No querrás perderte una reunión sólo porque tus notificaciones fueron silenciadas. Entonces, si tiene su Calendario de Google franco en una pestaña del navegador, ver todas sus reuniones distribuidas a lo desprendido de la semana o el mes puede resultar agobiante rápidamente. Encima, si efectivamente está tratando de organizar u organizar su tiempo entre citas, habrá muchos cambios entre el teclado y el mouse. Esta es una de las razones por las que cambié a un calendario basado en texto que es sorprendentemente competente.
Lo que parece productivo no siempre lo es
Entonces, ¿por qué seguimos descargando estas pérdidas de tiempo? La respuesta es sobrado simple. Estas aplicaciones y la forma en que funcionan nos hacen percatar más productivos, incluso si minan la motivación intrínseca y no nos ayudan a realizar ningún trabajo.
No puedo contar cuántas veces he justificado ver un tutorial de configuración de Notion de 30 minutos como investigación cuando debería deber estado trabajando. Ésa es la trampa: la cubil de la optimización nunca termina.
La opción no es abandonarse la tecnología, sino ser brutalmente selectivo y proseguir su pila tecnológica optimizada. La productividad no se comercio de tener el sistema valentísimo, sino de tener un sistema simple que efectivamente utilices. No es que estas aplicaciones sean inherentemente malas. De hecho, son casi imposibles de evitar en un entorno profesional. Es sólo que muchas de sus características y opciones de personalización son simplemente distracciones disfrazadas de soluciones.





