Por Rosa Iris Luciano
El Pregonero, Santo Domingo – El comunicador Luisín Jiménez volvió a originar conversación con una advertencia convincente sobre los límites emocionales en las relaciones de pareja y familiares, asegurando que no permitirá que nadie le hable de sus fallas sin equilibrarlo con el inspección de sus virtudes.
“Yo no acepto que nadie me mencione mis defectos si no me palabra de mis virtudes. No se lo acepto a nadie”, afirmó. Explicó que incluso con su esposa mantiene esa regla.
“Cada tres errores que yo cometo, me tiene que musitar de una virtud, si no, la mando a callar de una vez. Porque es un vergajo lo que tú me estás dando.”
Luisín expuso que las críticas constantes, sin vaivén emocional, se convierten en un cachete a la autoestima y en una forma de maltrato psicológico. Para él, toda conversación sobre cambios o mejoras debe incluir asimismo inspección, afirmación y una valoración desafío: “Esa machacadera que cero más abre la boca para crucificarte no la acepto de nadie.”
Con su estilo directo, Jiménez invita a las personas a establecer límites sanos y a exigir un trato respetuoso en sus relaciones más cercanas.






