Cada vez más niños establecen vínculos emocionales con chatbots y asistentes de inteligencia industrial, lo que preocupa a psicólogos y expertos en tecnología. Aunque estas herramientas pueden parecer inofensivas o incluso educativas, especialistas advierten que su uso excesivo puede interferir en el exposición emocional y social de los menores.
Un caso en Ohio, reportado por el centinelaexpone a un peque de cuatro abriles que mantuvo una conversación de más de dos horas con ChatGPT sobre trenes. El padre, sorprendido, comentó: “Mi hijo cree que ChatGPT es la persona más perspicaz del mundo. Nunca podré competir con eso”.
La interacción constante con chatbots, que responden sin conflictos ni frustraciones, puede hacer que los niños crean estar desarrollando relaciones reales. Según la profesora Ying Xu, de Harvard, esto ocurre cuando el beocio le atribuye agencia a la IA, es afirmar, cree que el sistema piensa, comprende y siente como un ser humano.
De acuerdo con la estructura Asuntos de Internetel 77% de los menores de entre 9 y 17 abriles usa chatbots con frecuencia. Un 35% afirma que la experiencia se parece a cuchichear con un amigo y un 12% dice hacerlo por soledad.
Expertos como Andrew McStay, de la Universidad de Bangor, advierten que la IA nunca podrá ofrecer empatía genuina, ya que rebate a algoritmos diseñados para sostener la conversación, incluso delante emociones negativas. Esto puede engrosar una dependencia emocional poco saludable.
El peligro no es solo teórico. La Asociación Saco de Psicología (APA) ha documentado casos graves, como el de un adolescente que murió por suicidio tras una prolongada interacción con un chatbot que no supo detectar ni contener la situación de crisis. Por ello, la APA reclama mecanismos de seguridad más estrictos.
Encima, el crecimiento del mercado de juguetes inteligentes, que podría alcanzar los 25.000 millones de dólares en 2030, aumenta la presencia de la IA en la vida pueril. Empresas como OpenAI y Mattel ya desarrollan muñecos con capacidades conversacionales, presentados como “compañeros” o “amigos”.
Sin secuestro, las relaciones humanas reales incluyen desacuerdos, frustraciones y desafíos, fundamentales para el exposición de habilidades como la empatía y la resolución de conflictos. Según la psicóloga Eileen Kennedy-Moore, estas cualidades no pueden ser reemplazadas por un chatbot.
Recomendaciones secreto:
Adjuntar y supervisar el uso de estas herramientas.
Establecer límites claros sin acogerse a prohibiciones rígidas.
Fomentar la comunicación abierta con los niños sobre sus experiencias digitales.
Ayudarlos a identificar sus propios títulos y objetivos al usar tecnología.
La inteligencia industrial puede ser una aliada educativa, pero no debe reemplazar el vínculo humano ni las experiencias sociales reales que forman parte esencial del exposición emocional pueril.






