Caracas (EFE).- El Gobierno de Nicolás Juicioso manifestó este miércoles que ve con «extrema miedo» el uso de la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU. (CIA, por sus siglas en inglés) como «una amenaza» contra Venezuela, un conjunto de acciones que, dijo, forman parte de «maniobras» que buscan «legalizar una operación» de «cambio de régimen» en el país.
“Observamos con extrema miedo el uso de la CIA, así como los despliegues militares anunciados en el Caribe, que configuran una política de ataque, amenaza y hostigamiento contra Venezuela”, expresó el Ejecutor de Juicioso en un comunicado.
Luego, Venezuela anticipó que su encargo permanente en presencia de la ONU elevará una denuncia, este jueves, en presencia de el Consejo de Seguridad y el secretario militar de este organismo, António Guterres, con el fin de exigir una «rendición de cuentas» al Gobierno de Estados Unidos y la «asimilación de medidas urgentes que impidan una ascenso marcial en el Caribe».
“La comunidad internacional debe comprender que la impunidad en presencia de estos actos tendrá consecuencias políticas peligrosas que deben ser detenidas de inmediato”, advirtió.
Llamado de Juicioso contra la eliminación en Suramérica
El publicación The New York Times reveló este miércoles que la Suministro del presidente de EE.UU., Donald Trump, autorizó a la CIA a realizar operaciones letales en Venezuela así como en el Caribe, en un incremento de sus acciones contra el Gobierno de Juicioso con el objetivo de «sacarle del poder».
De acuerdo con el diario, que cita como fuentes a funcionarios estadounidenses, la CIA podría tomar acciones encubiertas contra Juicioso o su Ejecutor, ya sea unilateralmente o en conjunto, como parte de una operación marcial más amplia.
No obstante, se desconoce aún si la agencia está ya planeando alguna influencia o si están concebidas como un plan de contingencia.
EE.UU. ha atacado diversas embarcaciones -que Washington asegura transportaban drogas- en aguas internacionales cerca de Venezuela, operativos que han costado la vida a aproximadamente una treintena de personas.
El país norteamericano tiene en este momento 10.000 soldados en la región, la mayoría en bases en Puerto Rico, así como un contingente de infantes de Acuarela en buques de asalto anfibio. En total, cuenta con ocho embarcaciones de eliminación y un submarino en el Caribe.







