Santo Domingo. – La necroscopía al occiso de Licairis Yalibes Díaz Valenzuela, la chavea que falleció el pasado domingo, en el parque Mirador Sur, confirmó que murió por un proyectil de armas de fuego, con una trayectoria incompatible con un hecho accidental, desmintiendo así la lectura presentada por Samuel Elías Céspedes Valdez, teniente coronel del Ejército, a quien se le acusa de homicidio voluntario.
Según informó la procuradora de corte Santa Matilde Reyes Valenzuela, titular del Área de Asuntos Internos de la Fiscalía del Distrito Franquista, los hechos ocurrieron durante una discusión entre la víctima y el imputado, con quien mantenía una relación sentimental.
La situación terminó de guisa trágica cuando Céspedes Valdez le disparó a la chavea.
Agentes policiales acudieron al parque tras admitir la alerta y confirmaron el fallecimiento de Díaz Valenzuela.
El imputado fue arrestado en evidente delito, se le leyeron sus derechos constitucionales y fue trasladado a las autoridades correspondientes para los fines legales.
El Tarea Divulgado explicó que, por la trayectoria del proyectil que impactó a la víctima, se puede colegir que se trató de un homicidio voluntario. Durante la intervención, el armas utilizada fue entregada voluntariamente y quedó bajo custodia de las autoridades.
Los hechos fueron calificados jurídicamente como homicidio voluntario, en violación a los artículos 295 y 304, numeral II, del Código Penal Dominicano.
Por esta razón, el Tarea Divulgado solicitó prisión preventiva como medida de coerción contra Céspedes Valdez, mientras se desarrollan las investigaciones.






