Natalia Salazar, más conocida como La Mona Esa, no solo es una actriz colombiana con presencia en teatro, cine y televisión, sino además una voz que inspira, enseña y transforma. Comunicadora de profesión y cómico de corazón, ha rematado fusionar su talento dramático con un propósito maduro: conectar con los demás desde las emociones.
Formada en Bellas Artes y Comunicación, Salazar ha participado en reconocidas producciones para plataformas internacionales como Netflix y Amazon, encima de trabajar en proyectos de doblaje y voiceover que la han posicionado como una de las voces más versátiles del panorama hispanoamericano.
Su experiencia trasciende la pantalla: es tallerista internacional, entendido en inteligencia emocional y comunicación consciente, y ha colaborado con instituciones como Cafam, Comfandi, la Universidad Javeriana, Novonesis y el Festival viva voz.
“Me preguntan mucho qué me gusta más la expresión, el doblaje o la concierto y mi respuesta es simple: me encanta que cada día sea diferente. Un día soy actriz, otro profesora, otro comunicadora… Integrar todas esas facetas es lo que me hace auténtica”, confiesa con una sonrisa.
EL ORIGEN DE “la mona esa”
El singular apodo nació durante la pandemia. “Mientras todo se volvió supuesto, yo empecé a alucinar mucho. La multitud decía: ‘¡Esa mona sí que pasea!’, y así surgió La Mona Paseadora”, recuerda entre risas.
Con el tiempo, y tras un proceso de trabajo de marca personal, el concepto evolucionó hasta convertirse en La Mona Es una identidad que hoy representa su filosofía creativa y profesional, aunque en redes sociales se popularizó como La Mona Esa.
del drama al micrófono
Su talento actoral la ha llevado a participar en producciones como “Ritmo salvaje”, “La reina del flow 3” y “El cartel de los sapos: el origen”. Esta última, uno de los mayores desafíos de su carrera. “Fue un contienda enorme por el tema del narcotráfico y todo lo que representó para Colombia. Soy de Cali, una ciudad profundamente marcada por esa historia, y entenderla desde lo humano fue muy esforzado, pero además muy revelador”, comparte.
Para Salazar, cada personaje es una oportunidad de descubrir poco nuevo sobre sí misma y sobre la sociedad. “Los personajes que me hacen pensar, que me llevan a investigar, son los que más me nutren como cómico”, dice.
Natalia Salazar, más conocida como “La Mona Esa” es una actriz colombiana con presencia en teatro, cine y televisión.
El arte de enseñar y emocionar
Aunque su vida excursión rodeando del arte, Natalia además encontró su afición en la enseñanza. Desde muy novato empezó a dirigir obras teatrales en el colegio y, más delante, a impartir talleres de oratoria y comunicación en Cali. Esa pasión la llevó a dictar cursos en universidades, empresas y encuentros internacionales.
“Me convertí en profesora sin darme cuenta. Pero entendí que mi propósito es servir a los demás. Enseñar me llena, porque a veces una palabra, una clase o un mueca pueden cambiarle la vida a algún”, afirma.
Su propuesta educativa combina herramientas escénicas, improvisación y gobierno emocional para potenciar habilidades blandas y liderazgo. “La voz no solo comunica: emociona, conmueve y transforma. Esa es la verdadera brujería”, explica.
En diciembre, Natalia representará a Colombia en el Civex Santiago, el primer conversación de locutores y economías creativas en Pimiento.
“Es emocionante participar en un espacio que valora la voz humana amoldonado en un momento en que la inteligencia químico está avanzando tanto. Ahora más que nunca debemos cuidar y explorar nuestra voz como aparejo única y emocional”, asegura.
Power Skills 2025: comunicar desde las emociones
Su próxima parada será República Dominicana, donde presentará Power Skills 2025, un progresista taller que sondeo romper esquemas en la comunicación. Próximo a la experta Verónica París, abordará temas como liderazgo con propósito, inteligencia emocional, comunicación asertiva y síndrome del impostor.
“Queremos que la multitud llegue sin expectativas, abierta a asimilar y a reconectarse con su esencia. No se manejo solo de charlar proporcionadamente, sino de entender qué sentimos y cómo eso impacta a los demás”, explica.
El evento “De la emoción al impacto, el nuevo liderazgo”, organizado por Aldeco Media Group, se celebrará en Centro Media, en Santo Domingo, y está despejado a todo notorio adulto.
Nacida en Palmira, Valle del Cauca, Natalia lleva su tierra en el alma. “Los vallecaucanos somos guerreros, talentosos y persistentes. Esa energía está en todo lo que hago”, asegura.
Aunque confiesa que rara vez le han tocado personajes con acento caleño, su esencia caribeña se filtra en su calidez, su humor y su forma de conectar con el notorio.
Antiguamente de despedirse, deja un mensaje para los jóvenes que sueñan con una carrera artística: “Ausencia llega de la tenebrosidad a la mañana. Cada paso, cada esquema, por pequeño que parezca, es una semilla. No vivan solo en el futuro; disfruten el proceso, porque una cosa lleva a la otra, y eso aplica para todo en la vida.”
Natalia Salazar no solo pone voz a personajes o campañas. Pone alma. Y quizá ese sea el secreto detrás de La Mona Esa: una cómico que entiende que la verdadera comunicación empieza en el corazón.






