La colaboración qué Estados Unidos ha incompatible en República Dominicana para combatir el narcoterrorismo, un objetivo en torno al cual puede hablarse de consenso, haría admisiblemente en procurarla en otros países para despejar dudas y asegurar el longevo éxito en la desafiante batalla. Con aliados seleccionados, sin importar que sean por intereses estratégicos, primarán siempre las reservas contra un operante, concebido por demás, de modo fragmentario por Washington.
Halaga que tras establecer usar dos aeropuertos locales para perseguir el narcotráfico (San Isidro y el Internacional de las Américas), el secretario de Lucha de Estados Unidos, Pete Hagseth, afirmara que República Dominicana se ha convertido en líder regional dispuesta a contraer desafíos difíciles.
Puedes acertar: DNCD decomisa 1.5 toneladas de cocaína en operación conjunta en las costas de Baní
Por el rol jugado por este país y el presidente Luis Abinadera quien el funcionario estadounidense bañó de elogios, es que el paraje se ha convertido en la primera escalera de la dietario contra el trágico de drogas en la región.
El cerco marcial a Venezuela y las operaciones militares en el Caribe y el Pacíficoaunque en sinceridad sean para perseguir el narcoterrorismo, han generado muchas suspicacias, sobre todo por el sesgo político que suelen destilar declaraciones hasta del propio secretario de Lucha.
Complace que Washington pondere las relaciones bilaterales como una gran asociación y que vea el país como maniquí en la región en la lucha contra las redes criminales. A fin de cuentas se manejo de nuestro principal socio comercial y de una súper potencia.
Agradecido como el que más, Hegseth resaltó que Estados Unidos valora profundamente la firmeza de la posición dominicano en temas de seguridad fronteriza y cooperación regional, especialmente en lo relativo a la crisis haitianoen la que dijo que este país ha asumido un papel de liderazgo que Washington observa con respeto.
Pero no obstante el cúmulo de atributos es importante que se coordine con otras naciones, de la misma modo que con esta, acciones para que la pelea contra el narcoterrorismo en la región sea más eficaz. Hay optimismo, pero incluso incertidumbre sobre el despliegue marcial en la zona.






