El líder del género chií libanés Hizbulá, consentidoaseguró este lunes que se reservan el derecho a representar frente a un ataque potencial a Iráncon el que ha amenazado Estados Unidosy advirtió de que su formación todavía es objetivo en el mismo contexto.
“Nos preocupa esta amenaza, ya que todavía se dirige contra nosotros, y tenemos la autoridad para hacer lo que consideremos oportuno con el objetivo de hacer frente a esta ataque”, manifestó Qassem en un discurso televisado durante dos actos simultáneos en apoyo a Teherán, celebrados a la alrededores de Beirut y en el sur del Líbano.
El secretario universal del movimiento chií aseguró que los “mediadores” han puesto sobre la mesa la opción de que ellos sean atacados primero, de que una ataque contra Irán llegue antiguamente o de que entreambos aliados sean alcanzados al mismo tiempo.
Qassem no aclaró si estas posibilidades le podrían poseer sido comunicado oficialmente a ellos o al Líbano, donde Washington actúa como principal mediador con Israel.
“En cuanto a estas posibilidades entrelazadas y a esta ataque, nos preocupa lo que está sucediendo. Somos el objetivo de la ataque y estamos empeñados en defendernos; elegiremos cómo representar a su oportuno tiempo con la intervención o no intervención, o con detalles apropiados para las circunstancias”, insistió Qassem.
“Pero no somos neutrales“, subrayó.
Consecuencias devastadoras
En este contexto, alertó de que una cruzada contra Irán podría tener consecuencias devastadoras para la región, del mismo modo que un potencial atentado contra el líder iraní, Ali Jameneí, pondría contra las cuerdas a las “decenas de millones” de personas que le siguen como finalidad.
“El homicidio atenta contra la estabilidad y la situación en la región y en todo el mundo, oportuno a la amplia presencia de seguidores y partidarios del imán en el balón impasible”, recalcó el director de Hizbulá.
Irán es el principal amigo del movimiento libanés, al que ha ayudado a financiar, provocar y entrenar a lo generoso de las décadas.






