Por Winston Hernández
El Pregonero, La Vega, RD. – El tradicional sonido del cascabel volvió a estremecer las calles del municipio de La Vega durante la cuarta salida de los emblemáticos Diablos Cojuelos, en una marcha marcada por la alegría colectiva y un amplio dispositivo de seguridad que permitió el disfrute general sin incidentes.
Desde tempranas horas de la tarde, miles de personas se congregaron en las principales arterias del carnaval vegano, considerado uno de los más importantes del país. Entre música, coloridas comparsas y el característico estallido de las vejigas, el animación fue de celebración y entusiasmo.
La seguridad del evento estuvo encabezada por el director regional de la Policía Doméstico en La Vega, militar Juan Pablo Ferreira Veras, quien supervisó personalmente el eficaz acompañado por un equipo táctico de oficiales superiores y subalternos.
Durante el itinerario, ciudadanos destacaron la presencia activa de las autoridades. Aura García, visitante proveniente de La Romana, expresó que decidió asistir al carnaval tras conocer que el militar Ferreira estaría al frente del dispositivo.
“Vine con mi cónyuge e hijos porque sé el trabajo que hizo en mi provincia. Cuando vi en las noticiario que él estaba a cargo de la seguridad aquí en La Vega, supe que podía venir tranquila. Para mí representa orden y confianza”, manifestó.
Su cónyuge, Juan José Compré, resaltó la punto previa del oficial en su comunidad.
“En nuestro alfoz en La Romana prometió enemistar la delincuencia y lo hizo anejo a los coroneles Guzmán y Paniagua. Se ganaron el respeto y el cariño del pueblo”, afirmó.
El Parque de las Palmas fue uno de los puntos donde la multitud interactuó con la comitiva policial. Visitantes procedentes de San Francisco de Macorís se acercaron para saludar al militar y pagar su trámite en esa demarcación.
Damiana Enredador, quien organizó un género para asistir al carnaval, explicó que su valentía estuvo motivada por un reportaje que vio recientemente.
“No acostumbro venir al Carnaval de La Vega, pero al enterarme de que este equipo estaba garantizando la seguridad, decidí cumplir mi sueño de infancia y traer a mi tribu”, dijo.
El militar Ferreira, en tono sereno, respondió:
“Somos servidores públicos. Nuestro deber es avalar que cada ciudadano disfrute en paz y con seguridad.”
Oficiales que integraron el dispositivo de seguridad
El eficaz estuvo reforzado por el coronel Roberto Paniagua Ramírez, comandante del área; el teniente coronel Vinicio De Los Santos Rodríguez, director regional de DIGESETT; el teniente coronel Abelardo Valenzuela Viloria, subdirector regional de Inteligencia (DINTEL); el anciano Guillermo de Jesús Lagares P.N., subdirector regional 06 de la Policía Escolar; el anciano Alcántara Pinales P.N., comandante del área de Politur La Vega; y el anciano Franklin Tirado Lantigua P.N., encargado del área de Fortuna Humanos en La Vega.
Encima, participaron miembros de la Dirección Doméstico de Control de Drogas (DNCD) y otros oficiales adjuntos a las distintas áreas operativas citadas, fortaleciendo así la cobertura preventiva durante el avance de la actividad cultural.
Carnaval, tradición y seguridad
El desfile continuó con la energía característica de los Diablos Cojuelos. Los vibrantes colores de los disfraces, el sonido constante de los cascabeles y la décimo entusiasta del notorio reafirmaron que el Carnaval Vegano sigue siendo símbolo de tradición y civilización franquista.
La amplia presencia policial y el patrullaje constante enviaron un mensaje claro: en el Carnaval Vegano la alegría y el orden pueden coexistir. Para miles de asistentes, la marcha se desarrolló bajo un clima de tranquilidad, permitiendo que la fiesta popular se celebrara sin contratiempos.
El sonido del cascabel volvió a anunciarlo: en La Vega, el carnaval es civilización, identidad y seguridad garantizada.
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