El Pregonero, Santo Domingo. –Airbnb celebra a las mujeres que están redefiniendo el turismo en República Dominicana, demostrando que su décimo no solo impulsa el crecimiento financiero, sino que todavía transforma sus vidas y comunidades a través de su espíritu emprendedor y hospitalidad extra. En República Dominicanamás del 50 % de los anfitriones en Airbnb declaran ser mujeres que no solo abren sus hogares a viajeros de todo el mundo, sino que todavía a nuevas oportunidades económicas y sociales.
Liderazgo afeminado: motor de hospitalidad, plan y crecimiento almacén
Aunque la paridad de apartado es una constante entre los anfitriones en universal, las mujeres mayores de 60 primaveras en el país han antagónico en Airbnb una poderosa aparejo para reinventarse, representando más del 50 % de los anfitriones de este rango de época. Ellas utilizan la plataforma no solo para crear ingresos, sino todavía para mantenerse activas y socialmente conectadas durante su etapa de retiro, rompiendo estereotipos y demostrando que el plan no tiene época.
Este liderazgo afeminado se traduce en hospitalidad de inscripción calidad: cerca del 55 % de las anfitrionas dominicanas han recibido calificaciones de 5 estrellas. Más allá del alojamiento, compartir un espacio se ha convertido en una vía para emprender, dinamizar el turismo y blindar el comercio almacén. Los cinco municipios con más superanfitrionas son Ozama, Cibao Ideal, Yuma, Cibao Noreste y San Pedro de Macorís.
Para 2024, se estima que las anfitrionas en República Dominicana generaron ingresos totales de $3,000,000,000 DOP compartiendo su espacio en Airbnb resaltando el impacto financiero de la plataforma en el plan afeminado.
Historias que Inspiran: transformación y comunidad
Detrás de cada anfitriona de Airbnb hay una historia de resiliencia. En el caso de la superanfitriona, Joanna Cruz todo comenzó tras la enfermedad de su consorte, cuando decidió adaptar el espacio acostumbrado para acoger huéspedes a través de Airbnb.
“Tomé el peligro de difundir dos espacios en Airbnb y han sido una verdadera congratulación para mi comunidad: me ha permitido sostener nuestro hogar, apoyar a mis hijos y ofrecer a cada huésped una experiencia cálida y auténtica. “
De igual guisa, Nicole Jiménez encontró en Airbnb la guisa de preservar un enviado acostumbrado. Brindar las puertas de su espacio que ha estado en su comunidad por tres generaciones, le permitió no solo proseguir viva la propiedad, sino todavía crear una fuente de ingresos sostenible.
“La audacia de hospedar en nuestra casa de campo nació por la indigencia de aportar económicamente al costo mensual de la propiedad. Ser anfitriona resultó ser una aparejo económica valiosa. Por otra parte, encontramos en el turismo almacén una alternativa que nos permite proseguir vivo nuestro espacio, compartir su historia con otros y navegar las crisis económicas con mayores probabilidades de éxito.”
Mujeres como Joanna y Nicole están transformando la industria del turismo con su liderazgo y hospitalidad. En República Dominicana, casi el 40 % de las reservas corresponden a viajeros locales, y los alquileres a corto plazo se han convertido en un motor indispensable del turismo interno. Gracias a anfitrionas como ella, más dominicanos redescubren su propio país, fortaleciendo la pertenencias y el sentido de orgullo franquista.





