
La Asamblea de los Pueblos del Caribe (APC) declaró el 16 de octubre un “Día de Movimiento Colectiva” en toda la región, instando a los gobiernos caribeños a unirse contra los despliegues militares estadounidenses, las amenazas de intervención en Venezuela y la propuesta pega de Venezuela, Cuba y Nicaragua de la próxima Cumbre de las Américas.
A través de su Comité Ejecutor Regional, la ordenamiento llamó a la ciudadanía, movimientos sociales y líderes progresistas a defender el Caribe como “zona de paz” y recusar cualquier injerencia extranjera. La posición de APC se alinea con las de CARICOM, CELAC y la Asociación de Estados del Caribe (AEC), los cuales abogan por la soberanía y la integración regional. En su confesión, la Asamblea denunció las políticas estadounidenses con destino a América Latina, describiéndolas como continuación de agendas imperialistas destinadas a tomar el control de los capital regionales, particularmente el petróleo de Venezuela.
La ordenamiento igualmente condenó el asedio estadounidense contra Cuba —rechazado por casi todos los estados miembros de la ONU— y criticó la intrepidez de República Dominicana de excluir a Cuba, Venezuela y Nicaragua de la Cumbre de las Américas de diciembre de 2025. La APC instó a los líderes caribeños, particularmente en Trinidad y Tobago, Guyana y República Dominicana, a distanciarse de lo que llamó la “asalto estadounidense” en la región. La confesión cerró con un llamado a la dispositivo, la solidaridad y la movilización para amparar la soberanía, la paz y la autodeterminación del Caribe.






