En el Distrito Domésticoperder los espejo del transporte se convirtió en una amenaza constante. No se trataba de simples ladrones aislados, sino de una red correctamente organizada que convirtió este delito en un negocio fructífero, con una ruta definida, la cual fue desmantelada recientemente por la Policía Doméstico.
Según relató el cuerpo del orden, los delincuentes se movían en coches O motocicletapatrullando barrios y residenciales como si fueran vecinos más.
“Ellos comienzan a dar vueltas, observan qué vehículos hay, sobre todo de adhesión grado, y en segundos desmontan los espejos o las caperuzas”, explicó un oficial de la Dirección Central de Investigaciones (Dicrim.
La operación parecía rutinaria: dar vueltas, sondear, robar y desaparecer en cuestión de minutos. El destino de esas piezas era siempre el mismo. Terminaban en manos de compradores ilegales, instalados en zonas como “La 20“, donde los espejo se convierten en mercancías que cambian de dueño casi de inmediato.
Desde allí se distribuyen en torno a sectores como Villa Juana, Villa María y Villa Consuelo, lugares identificados por la Policía como puntos claves de la red.
El propio sistema de robo funcionaba en esclavitud. Los ladrones confesaron a quiénes entregaban los espejo y espejos, lo que permitió a las autoridades conservarse no solo a los autores materialessino igualmente a quienes se lucraban revendiendo las piezas.
Denuncias
En muchos casos, los implicados acumulaban historial por robos, lo que confirmaba que no eran improvisados, sino reincidentes en el negocio del robo de autopartes.
Aunque el cuerpo del orden asegura tener resuelto al menos 30 denunciass con este activo, reconoce que la actos es global y que su control depende de la vigilancia constante y de las informaciones que aportan los ciudadanos.
- “A veces nos topamos con ellos en pleno patrullajeotras veces recibimos datos. Ellos mismos, al ser detenidosse sinceran y nos dicen dónde llevan las piezas”, narró un agente.






