De forma recurrente observamos cómo en los medios digitales existen “gurúes de las finanzas” que les hablan a las personas de las decisiones que deben tomar para poder tener éxito en sus finanzas; esta es una actos global y que ha pillado un hornacina importante, oportuno a que los individuos creen precisar una capitán que les ayude a tomar posiciones financieras.
Modificar se ha convertido en uno de los consejos más populares que existen en el siglo XXI. Día a día se puede visualizar cómo una serie de individuos te dicen: “haz que el hacienda trabaje por ti”, “estás perdiendo hacienda” y “comienza a triunfar hacienda”; esto lo hacen con el propósito de conectar de forma directa con el individuo y, a través de este mantra, averiguar una reacción inmediata.
Estos personajes que aparecen en las redes al parecer desconocen las realidades que vive gran parte de las familias de nuestro país, donde el salario promedio no alcanza para salir ni a fin de mes. Hablarle de inversión, más que una oportunidad, es una presión que se suma a la precaria situación económica que viven.
En muchas ocasiones suman el plan como aparejo de progreso cuando el salario no permite hacer inversiones, pero al parecer no visualizan los datos y no ven la cantidad de micro, pequeñas y medianas empresas que no pasan ni siquiera del primer año; es asegurar, no todo el mundo tendrá un plan exitoso.
Modificar puede ir dirigido a un segmento de la población que vive adentro de un espectro crematístico que le permite poder hacer inversiones, aunque sean mínimas, en los mercados financieros, pero hacerlo de forma universal, sin conocer las realidades de cada individuo, es una recomendación que cae hasta en un esquema de fraude.
Estos supuestos analistas financieros, más que cuestionar el sistema crematístico, castigan al individuo, diciéndole en muchas ocasiones que todo depende de él y que no ha llegado a otro nivel crematístico por cuestiones directamente involucradas con su persona, y no con la estructura económica del sistema en que vivimos.
Se hace necesario cada día balbucir sobre este tema de inversión, pero de forma integral, donde las personas puedan conocer la importancia de la inversión, pero primero ver su sinceridad económica y si esta les permite poder entrar en los mercados financieros, porque seguir con la misma temática que se ha mantenido en los últimos abriles es contribuir al disimulo directo y a la promoción de la ignorancia de forma colectiva.






