Por Winston Hernández
El Pregonero, La Vega.– En el situación de las conmemoraciones del 162° aniversario de la Restauración Dominicana, Monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, Mitrado de la Diócesis de La Vega, lanzó un persuasivo mensaje a la clase política y a la sociedad vegana durante su homilía en la Catedral Inmaculada Concepción, llamando a exceder divisiones y trabajar unidos por el progreso provincial.
Declaraciones contundentes del prelado
Con palabras directas y un tono de emergencia, el líder religioso expresó: «Me da vergüenza ver políticos de La Vega peleándose por un puertecito», en clara relato a las pugnas políticas que afectan el progreso de la provincia. Morel Diplán enfatizó que «el progreso de un pueblo está en la capacidad de sus gentes» y criticó duramente la «mentalidad de pueblo subdesarrollado» que según él persiste en la región.
Llamado a la movimiento y dispositivo
El Mitrado vegano hizo un llamado categórico:
Priorizar el progreso: «Piensen en el progreso de La Vega… tenemos que ponernos claros en muchas cosas»
Aventajar mezquindades: «La fortaleza de una institución es integrar, no excluir»
Trabajo conjunto: «Si nos integramos todos podemos conquistar muchas cosas»
Elevar estándares: «Elevemos el nivel y pongámonos a la consideración»
Proyectos secreto mencionados
Morel Diplán hizo particular relato a la Presa de Guagui como ejemplo de la infraestructura que necesita la provincia, señalando que proyectos de esta envergadura requieren consenso y visión de futuro.
Reacciones y contexto
El mensaje del prelado, conocido por su franqueza, generó murmullos de aprobación entre los asistentes al acto religioso, que incluyó a autoridades provinciales y municipales. Sus palabras resonaron con particular fuerza al vincular el espíritu de la Restauración con la carencia contemporáneo de «restaurar la confianza» en las instituciones.
Pestillo con llamado patriótico
El Mitrado concluyó su intervención con un emotivo «Y pensemos en La Vega», instando a exceder intereses particulares por el proporcionadamente global, en lo que describió como el definitivo nuncio de los próceres restauradores.






