El autor es productor de televisión. Reside en Santo Domingo
Si uno se lleva por lo que la clan repite en la calle, en la radiodifusión, tv , en los comentarios de redes sociales y en encuestas que circulan cada año, el dominicano no está pidiendo “milagros”: está pidiendo que las cosas funcionen. El costo de la vida y la finanzas vuelven una y otra vez como el gran dolor país; la seguridad aparece como poco que debe seguir mejorando ; y igualmente se cuelan la energía, el empleo, la migración y la sensación de que “la honestidad no cae igual para todos”.
Por eso, como ciudadano que ama este país, aquí van mis 26 deseos para la República Dominicana en 2026:
1. Que el peculio rinda: menos inflación y más estabilidad en los precios.
2. Que el salario ámbito para radicar, no para sobrevivir.
3. Que el empleo formal crezca y se sienta en el distrito, no solo en cifras.
4. Que el “tigueraje” deje de ser sistema y vuelva a ser vergüenza.

5. Que la seguridad ciudadana sea un hecho que siga mejorando.
6. Que la Policía y el Servicio Conocido actúen con respeto, ligereza y resultados.
7. Que el crimen organizado pierda contorno y peculio.
8. Que la corrupción duela: investigación seria y penalidad efectivo, sin apellidos intocables.
9. Que la honestidad sea más rápida y menos cara.
10. Que el sistema de vigor atienda con dignidad y sin “vuelva mañana”.
11. Que la educación pública recupere calidad, disciplina y orgullo.
12. Que la universidad y la formación técnica conecten con empleos reales.
13. Que la luz llegue con menos apagones y menos excusas.
14. Que el agua deje de ser una rifa por sector.
15. Que el tránsito se trate como emergencia doméstico: menos muertes, más ley.
16. Que manejar ebrio sea socialmente imperdonable y legalmente caro.
17. Que la migración se gestione con orden y cumplimiento de la ley.
18. Que la frontera sea soberanía con eficiencia, no show ni descontrol.
19. Que el campo produzca más y gane mejor.
20. Que el turismo derrame más cerca de el trabajador y el pequeño negocio.
21. Que el plan tenga menos trabas y más financiamiento libre.
22. Que las instituciones públicas midan su éxito por servicio, no por propaganda.
23. Que la mocedad tenga oportunidades sin “cuñas”.
24. Que la civilización y el deporte reciban apoyo constante, no solo en campaña.
25. Que podamos forcejear política sin odio, sin insulto y sin miedo.
26. Que 2026 nos encuentre más unidos: menos cinismo y más responsabilidad compartida.
Esos son mís deseos para un 2026 donde lo fundamental funcione… y donde el dominicano vuelva a comprobar que su esfuerzo sí vale.
angelpuello@gmail.com
jpm-am
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