
Luis Miguel De Camps
En el ámbito del Despacho desde la Regional 03 de Azua, el ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, presentó la hoja de ruta para la inclusión de la asignatura “Ético, Cívica y Ética Ciudadana” en el currículo educativo doméstico, como parte de una reto integral para robustecer el carácter tolerante, patriótico y ético de los estudiantes.
De Camps afirmó que “la República Dominicana necesita fortalecerse aún más en civismo, aún más en nación”, y recalcó que esta comisión debe iniciar desde las aulas y desde los primeros abriles escolares.
“La escuela no solo transmite conocimientos, forma conciencia”, aseguró el ministro.
En ese sentido, valoró que cada hora dedicada a la formación cívica será “una hora de siembra de nación, una reto por el carácter del dominicano del mañana”, y no un simple examen universitario sin consecuencias.
“El respeto a la ley, la empatía, la verdad y el servicio no son títulos opcionales; son los cimientos de la República”, expresó. Para el ministro, esta formación no es un fasto, sino una falta urgente delante los desafíos actuales de convivencia, institucionalidad y cohesión social.

Al referirse al impacto esperado, De Camps expresó que, si este esfuerzo se ejecuta con seriedad y en pelotón, “en una procreación veremos florecer una ciudadanía más crítica, consciente y comprometida. Ciudadanos capaces de pelear sin embestir, de disentir sin destruir, de participar sin temer”.
De Camps reiteró que el objetivo es sembrar una civilización cívica que trascienda las aulas y llegue al corazón mismo de la sociedad dominicana.
Sobre la marcha, igualmente se escucharon valoraciones de representantes comunitarios. Atractivo Beltré, vocero de las APMAE en la provincia, quien agradeció la encuentro y el compromiso mostrado: “Fue un día de gozo, donde hubo una marcha de trabajo muy importante”, manifestó. “El pueblo lo acogió muy alegre, porque entendemos que los títulos se van a retornar a sembrar en los centros educativos”, expresó con entusiasmo.
Una sociedad que educa con títulos, dijo De Camps, “es una sociedad que siembra paz, construye institucionalidad, cuida el medioambiente, respeta al prójimo y honra su historia”. Sostuvo que este esfuerzo educativo tiene el poder de transfigurar la nación desde sus raíces.
Finalmente, el ministro hizo un llamado a todos los sectores del país: “Hoy, desde Azua, con todos ustedes como testigos y protagonistas, convocamos esta cruzada doméstico por la educación, con alma y con ética. El país que soñamos no se improvisa, se educa, se forma”.






