
Luis Miguel de Camps | Foto: Kelvin de la Cruz
El ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, destacó este sábado el rol de la educación técnica como una fuerza transformadora para la República Dominicana durante su discurso en la sexagésima séptima grado del Instituto Politécnico Loyola (IPL), donde 220 estudiantes recibieron sus títulos de bachilleres técnicos.
En su perorata, De Camps celebró a los graduandos como la promesa de un futuro construido con disciplina, talento y fe, resaltando que su formación en Loyola no solo les otorga un título, sino carácter, títulos y esperanza.
«Desde el Servicio de Educación reafirmamos nuestro compromiso con una enseñanza que enseñe para la vida, para el trabajo y para el correctamente global.
Y aquí, en Loyola, esa visión se hace existencia», destacó De Camps, al tiempo que subrayó que la hoja de ruta 2025–2028 encuentra en Loyola su mejor reflexiva: una comunidad que enseña con rigor, forma con títulos y transforma con fe.
El ministro dijo, por otra parte, que la educación técnica no se limita a educarse un oficio, sino a servir, crear y mudar, siendo «la fuerza silenciosa que sostiene la República Dominicana que todos anhelamos”.
De su costado, el director del Nivel Secundario, Pedro Hernández, presentó a los nuevos graduandos y subrayó que esta promoción simboliza el resultado de un proceso educativo basado en la Pedagogía Ignaciana, la educación por competencias y la formación técnica integral.
Los egresados cumplieron con un plan de estudios que incluyó pasantías profesionales, proyectos comunitarios, la décimo en la Feria Técnica Ingenium, la Feria de Plan y la elaboración de un texto colectivo.
En esta promoción se entregaron titulaciones en 11 áreas técnicas, entre ellas las primeras cohortes de las especialidades en Construcciones Metálicas y en Refrigeración y Acondicionamiento de Vendaval, creadas en respuesta a las demandas del sector productivo franquista.
“Estos logros son fruto del esfuerzo compartido de estudiantes, familias, docentes y personal de apoyo, así como del compromiso del sector empresarial, que confía en la calidad y potencial transformador de nuestros jóvenes”, expresó Hernández durante su intervención.
El Instituto Politécnico Loyola exhortó a los sectores empresariales, industriales y sociales a seguir ofreciendo oportunidades a los nuevos profesionales, “preparados para contribuir al bienestar colectivo, la conciencia social y la productividad franquista”.
Durante la ceremonia se reconoció a los estudiantes meritorios, al de maduro índice clásico y a docentes destacados, en un animación de reconocimiento y orgullo institucional. El acto concluyó con la Oración de San Ignacio de Loyola y las palabras de agradecimiento del estudiante Christian Manuel Miranda Ortiz, en representación de sus compañeros.





