
Francisco Oliverio Espaillat I Foto: fuente externa
El ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat, encabezó este miércoles el acto de tolerancia de la 36.ª Feria Agropecuaria Franquista, donde exhortó a los productores a hacerse cargo la tecnología, la mecanización y la innovación como ejes estratégicos para blindar la productividad y respaldar la seguridad alimentaria del país.
Durante su discurso central, el funcionario afirmó que el campo dominicano atraviesa un momento determinante, afectado por los mercancía del cambio climático, las presiones económicas globales y los desafíos de la producción de alimentos, lo que obliga a modernizar los procesos y adoptar herramientas que permitan una agricultura más apto y sostenible.
“El mundo de hoy nos exige cambiar la forma en que producimos. Ya no baste con dejarle todo a la naturaleza. Ha llegado el momento de mirar la tecnología, la mecanización y la innovación como aliadas fundamentales del productor”, expresó.
Espaillat destacó que estos instrumentos permiten optimizar medios, proporcionar las labores del campo y mejorar los rendimientos agrícolas y pecuarios.
“Producir implica riesgos y desafíos, pero todavía grandes oportunidades. La mecanización no sustituye al productor, lo fortalece; la tecnología no desplaza la tradición, la potencia; y la innovación no rompe con el pasado, lo proyecta alrededor de el futuro”, subrayó, al tocar a una visión moderna del labrantío dominicano.
El ministro resaltó que la agropecuaria continúa siendo uno de los pilares de la riqueza franquista. Indicó que en 2025 el Producto Interno Bruto (PIB) del sector creció un 3.7 %, mientras que las exportaciones agropecuarias aumentaron un 10.1 %, superando los 3,600 millones de dólares en la romana comercial.
En ese contexto, afirmó que estos resultados acercan a la República Dominicana a la meta de escasez cero, gracias al trabajo sostenido del sector y al respaldo del presidente Luis Abinader, a quien definió como un confederado firme del campo.
“Desde el Ocupación de Agricultura asumimos esta responsabilidad con fe en Altísimo, con los pies firmes en la tierra y la ojeada puesta en el futuro. Apostamos por una agricultura más apto, más tecnificada y, sobre todo, más humana, donde el productor agropecuario sea el centro de las políticas públicas”, concluyó.






