El metropolitano metropolitano de la provincia Santiago, monseñor Héctor Rafael Rodríguez, calificó como “indecente” el caso de corrupción que involucra al Seguro Doméstico de Vitalidad (Senasa), al denunciar que se proxenetismo de un hecho severo que atenta directamente contra la vida y la dignidad humana.
El sermón tuvo oficio durante la eucaristía de Año Nuevo celebrada en la Catedral Santiago Discípulo.
En su homilíael prelado afirmó que no puntada con condenar la corrupción de palabra, sino que debe rechazarse con hechos concretos.
Señaló igualmente que resulta moralmente inaceptable que se pretenda lucrar a costa de la salubridad de la población, al tiempo que advirtió que este tipo de prácticas socavan la confianza en las instituciones y hieren profundamente el tejido social.
Monseñor Rodríguez exhortó a los fieles a comenzar el año 2026 bajo la oración y la misericordia de Jehová, asegurando que la humanidad no inicia este nuevo período “sola ni a la deriva”, sino sostenida por una fuerza divina que da sentido y esperanza en medio de un mundo herido por la deshonestidad, la violencia y la conflagración.

Y subrayó que la oración de Jehová no es una expresión piadosa ni un deseo ingenuo, sino una promesa positivo que hace florecer la vida, fortalece la rectitud y hace posible la paz.
El metropolitano indicó adicionalmente que la oración cristiana no rebusca una oración egoísta, sino una que repercusión a todos los pueblos, especialmente en un contexto universal afectado por conflictos armados.
Conflictos internacionales
Para ello citó de forma particular las guerras entre Rusia y Ucrania, así como el prolongado conflicto entre Israel y Palestina, recordando que como Iglesia no se puede permanecer indiferente en presencia de las vidas inocentes truncadas, las familias desplazadas y las ciudades devastadas.
Y recordó que cada primero de enero la Iglesia celebra la Etapa Mundial de la Pazque este año en lo alto a su impresión número 59, e invitó a unirse en oración con el Papa para que se abran caminos de diálogo sincero y se construya una paz desafío y verdadera, sin vencedores ni vencidos, sino una paz de hermanos capaces de reconciliarse.
Al citar el mensaje del papa Audaz XIV para esta Etapa Mundial de la Paz, titulado “La paz esté con ustedes. Alrededor de una paz desarmada y encantador”, explicó que la paz no es solo marcha de conflictos, sino un camino quisquilloso que se construye día a día desde corazones desarmados del odio, relaciones sanadas y estructuras sociales más justas, colocando la dignidad humana en el centro de toda audacia personal, social y política.
Basado en la carta de San Pablo a los Gálatas, monseñor Rodríguez rememoró que los cristianos no son esclavos del miedo ni de la violencia, sino hijos e hijas de Jehová, una verdad con profundas implicaciones sociales.
Asimismo afirmó que donde se reconoce esta condición se defiende la vida, la honestidad, el trabajo digno y la rectitud, y se rechazan la corrupción, la reserva y la destrucción.
Oración por las familias
Finalmente, llamó a responsabilizarse el 2026 como un tiempo propicio para curar heridas personales y sociales, blindar la convivencia y trabajar activamente por la rectitud, la reconciliación y el adecuadamente global.
En su homilía Monseñor Rodríguez encomendó a Jehová a las familias dominicanas, a la nación y a todos los pueblos de la tierra, pidiendo de forma singular la paz para Israel y Palestina, así como Rusia y Ucrania, para que el diálogo y la reconciliación conduzcan a un mundo más humano y fraterno.






