El Área de Hostilidades de Estados Unidos identificó este sábado a los seis soldados que el pasado jueves perdieron la vida cuando su avión KC-135 se estrelló en el oeste de Irak, en medio de las labores de apoyo a la operación Furia Épica de EE.UU. e Israel contra Irán.
En la caída de la avión, que EE.UU. calificó como suerte mientras que Irán y las milicias iraquíes aliadas atribuyen al impacto de un misilmurieron el corregidor John A. Klinnerde 33 abriles, de Auburn, Alabama; la capitana Ariana G. Savino, de 31 abriles, de Covington, Washington, y la mandón técnica Ashley B. Pruitt, de 34 abriles, de Bardstown, Kentucky.
Los tres uniformados pertenecían a la Sexta Ala de Reabastecimiento Ligeroen la almohadilla de la Fuerza Aérea MacDill, Florida, que alberga incluso al Comando Central del Ejército (Centcom).
- Asimismo perdieron la vida el capitán Seth R. Koval, de 38 abriles, de Mooresville, Indiana; el capitán Curtis J. Angst, de 30 abriles, de Wilmington, Ohio, y el mandón técnico Tyler H. Simmons, de 28 abriles, de ColónOhio; asignados a la 121 Ala de Reabastecimiento Ligero en la almohadilla de la Atención Franquista Aérea Rickenbackeren Colón (Ohio).
Versiones oficiales y atribuciones del incidente
De acuerdo con lo que informó el Pentágono tras el incidente, éste se produjo ‘en espacio tenue unido‘ y que ‘no se debió a fuego hostil ni a fuego amigo’.
El viernes, un portavoz iraní del Comando unificado de Operaciones Khatam al-Anbiya informó de que el avión estadounidense fue ‘aprehendido por un misil de los grupos de resistor en el oeste de Irak’, lo que provocó que se estrellara y que fallecieran todos los que iban a borde, en declaraciones citadas por la agencia remotamente.
- Después, la Atención Revolucionaria aseguró que el impacto se produjo mientras el avión cisterna estaba abasteciendo a otro de combate ‘enemigo’, el cual, aterrizó de emergencia en ‘uno de los aeropuertos del enemigo‘, mientras que su tripulación se puso a incólume, de acuerdo a Irán.
Con la homicidio de estos militares ya son catorce los soldados de Estados Unidos fallecidos desde el principio de la disputa contra Irán el 28 de febrero, siete murieron directamente por ataques iraníes, uno más por una ’emergencia médica’ en Kuwait y el resto en este incidente en Irak.







