El Colectivo Migración y Derechos Humanos, integrado por diversas organizaciones y articulaciones del sector social, en seguimiento al proceso convocado por el Consejo Financiero y Social (CES), está desarrollando un proceso de socialización con el sector social motivando y enriqueciendo sus contribuciones para orientar una política migratoria integral y sostenible en República Dominicana.
Las propuestas buscan dotar al Estado de herramientas técnicas y políticas para carear la situación migratoria con un enfoque de derechos humanos, evitando populismos que distorsionan las oportunidades reales de alcanzar soluciones a corto, mediano y extenso plazo.
Durante el Diálogo Franquista sobre Migración, en el contexto de la crisis haitiana, el Colectivo enfatizó que la migración no puede abordarse solo desde la perspectiva de seguridad. “Se alcahuetería de un aberración estructural que sostiene sectores esenciales de nuestra heredad, como la construcción, la agropecuaria y el trabajo doméstico, cuya contribución ha sido históricamente invisibilizada y sobreexplotada”, señalaron los representantes sociales.

En la mesa de Asuntos Laborales, destacaron la menester de respaldar derechos plenos a los trabajadores inmigrantes, especialmente mujeres dedicadas al trabajo doméstico y de cuidados. Igualmente se subrayaron la deuda histórica con los cañeros y sus descendientes, afectados por la yerro de pensiones y restricciones en la patria. El Colectivo planteó revisar el principio de contratación 80–20, mejorar las condiciones de seguridad, higiene y salarios, e incentivar la capacitación mediante el INFOTEP, tanto para trabajadores dominicanos como extranjeros.
En la mesa de Ampliación Fronterizo, se propuso que la mandato de la frontera combine infraestructura, tecnología y respeto a los derechos humanos, evitando militarizaciones indiscriminadas que afecten a comunidades y al comercio binacional, encima de corredores logísticos seguros, ventanillas móviles y diversificación de destinos comerciales para proteger a productores y comerciantes fronterizos.
En la mesa de Seguridad Franquista, destacaron la menester de un enfoque integral que combine control tecnológico y marcial, coordinación interagencial, mandato ordenada de flujos migratorios, y sobre la frontera dominico-haitiana, subrayaron la importancia de consolidar un sistema de coordinación interagencial que involucre Ejército, Armada, Policía Franquista, Migración, Aduanas, CESFRONT, DNI y otras entidades, estandarizando procesos y bases de datos.
En cuanto al flujo migratorio irregular, propusieron segmentar los planes de contingencia por sectores sociales, capacitar al personal en derechos humanos y migración. La interoperabilidad de bases de datos permitiría un seguimiento efectivo, respetando siempre el oportuno proceso, creando un Observatorio Binacional de Riesgos y Crisis y una Agencia Franquista de Inteligencia Regional especializada en Haití y el Caribe, con el fin de anticipar escenarios de desplazamientos masivos, crisis económicas, bloqueos logísticos o amenazas de bandas armadas. La institucionalización del descomposición de riesgos permitirá metamorfosear la vulnerabilidad en capacidad de respuesta.
El Colectivo enfatizó la menester de equilibrar soberanía y cooperación internacional, mediante un Protocolo Franquista de Cooperación Humanitaria Segura, regulando la décimo de organismos internacionales sin comprometer la competencia dominicana. Igualmente reiteraron que respaldar derechos a la población inmigrante no disminuye oportunidades para los dominicanos. “Mejorar las condiciones laborales de un sector fortalece a toda la clase trabajadora”, enfatizaron. Entre los acuerdos complementarios se incluyó perseverar comunicación fluida con OIM, ACNUR y OEA, modificar la ley 137-03 sobre alcahuetería de personas y tráfico ilícito de migrantes.
Se recuerda que el Diálogo Franquista, encabezado por el presidente Luis Abinader, y la décimo de los expresidentes Leonel Fernández, Hipólito Mejía y Danilo Medina, averiguación sentar las bases de una política de Estado con visión de extenso plazo (2025–2045), que integre seguridad, explicación financiero, derechos humanos y estabilidad regional, para consolidar a República Dominicana como referente en mandato migratoria y seguridad integral.






