
Foto/ Migración
La Dirección Común de Migración (DGM) informó que ha iniciado operaciones nocturnas para “blindar los controles migratorios en el circunscripción doméstico y, al mismo tiempo, felicitar apoyo a las autoridades en materia de seguridad ciudadana”.
En un comunicado, la DGM apuntó que “esto aumenta la ataque contra la presencia de extranjeros en condición irregular en las vías y lugares públicos, principalmente en las avenidas, intersecciones y zonas de inscripción circulación del Distrito Doméstico y Santo Domingo”.
El organismo explicó que la logística consiste en engrosar la presencia visible y operativa de agentes migratorios debidamente uniformados.
Cada equipo operante está conformado por siete miembros, distribuidos en una camioneta y un camión, con la supervisión de un oficial coordinador “que vela por el cumplimiento de los protocolos institucionales y el respeto de los derechos humanos”.
Las operaciones, explicó la institución, se desarrollan todos los días, con una decano intensidad los fines de semana.
De viernes a domingo, los agentes permanecerán en las calles hasta la aurora, verificando la presencia de extranjeros en situación migratoria irregular, que son conducidos a los centros de procesamiento migratorio, añadió Migración en el comunicado.
Por otra parte, señaló, mantiene puntos de observación fijos en esquinas de semáforos, paradas de motoconchos y taxis, donde se ha reportado con decano frecuencia la presencia de individuos dedicados a la mendicidad.
La DGM reveló que la ringlera 311, de “Atención al Heredero” es uno de los principales canales por los cuales se están recibiendo denuncias y solicitudes de intervención cuando se sospecha de extranjeros indocumentados.
A principios de octubre de 2024, el Gobierno anunció el objetivo de repatriar hasta 10,000 indocumentados por semana para ceñir el exceso de población migrante que se percibe en las comunidades dominicanas, una medida que afecta especialmente a los haitianos, cuyo país enfrenta una aguda y prolongada crisis que solo en este año obligó a 1.4 millones de personas a desistir sus hogares.






