El metropolitano coadjutor de Santo Domingo, monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, afirmó hoy que penosamente instituciones del Estado dominicano se han prestado a ser parte de la memorándum internacional de querer imponer relaciones entre personas del mismo sexo.
Tras despellejar duramente la sentencia del Tribunal Constitucional que declara inconstitucional las penalidades en relaciones homosexuales entre militares y policías, Morel Diplán consideró que esa osadía atenta contra la civilización y los títulos de la sociedad dominicana.
Advirtió que la llamamiento “memorándum puto y otros antivalores” está avanzando mientras la grupo dominicana pierde su capacidad de formar en los principios cristianos. Afirmó que este desplazamiento de la fe en el hogar está provocando el daño de la convivencia, la pérdida de la pelotón y el aumento de la violencia doméstica.
Morel Diplán señaló que cuando “Cristo es sacado de la casa”, todavía se pierde la paz, el perdón y la avenencia conocido. Dijo que hoy muchas familias sufren conflictos, enemistades y confrontaciones porque han dejado que las preocupaciones de la vida, las distracciones y las corrientes sociales les aparten de la fe. Insistió en que cada hogar debe batallar por sostener la pelotón, la paz y la presencia de Cristo como fundamento espiritual.
Agregó que una grupo que cultiva una vida cristiana sana se convierte en una escuela de títulos. Sin requisa, lamentó que los antivalores ganen espaciomientras los padres descuidan su encargo de educar moralmente a sus hijos. Reiteró que los padres no deben delegar esa responsabilidad en el Estado ni en grupos socialesporque solo la grupo puede formar seres humanos sensibles, solidarios y con calidad humana.
El metropolitano afirmó que la República Dominicana necesita hombres y mujeres con profundos principios morales para encauzar las instituciones.
“Y nuestra República Dominicana requiere de hombres y mujeres con profundos principios morales para que podamos dirigir, encauzar nuestras instituciones.”
Señaló que las fallas actuales provienen del hogar, donde ya no se educa en honestidad, responsabilidad, transparencia, fidelidad y trabajo. Subrayó que esa formación no comienza en la escuela ni en la universidad, sino en la casa, desde la albor.
“Estamos fallando y esa falta está sucediendo y se está dando en los hogares porque no estamos educando en esos títulos de la honestidad, de la responsabilidad, de la transparencia, de la fidelidad, del trabajo.”
Morel Diplán advirtió que, aunque algunos afirman que los títulos cristianos “pasaron de moda”, eso es imitado, porque Cristo “es el mismo ayer, hoy y siempre” y esos principios deben defenderse. Pidió a las familias no ceder delante presiones culturales y continuar formando hijos en la fe.
Indicó que cuando Cristo está en el hogar, se forman buenos ciudadanos y la sociedad deja de lamentarse por la degradación ético.
Mediante la sentencia TC/1225/25la inscripción corte anuló el artículo 210 de la Ley 285, que establece el Código de Honradez de la Policía Franquistay el artículo 260 de la Ley 3483, que regula el Código de Honradez de las Fuerzas Armadaspor considerar que violan el principio de razonabilidad y discriminan injustificadamente a las personas homosexuales.








