Meryl Streep es considerada por muchos como la mejor actriz de su procreación gracias a su versatilidad y a su capacidad para transformarse en cada papel, tanto en lo físico como en lo emocional. A sus 76 abriles, participó en más de 70 películas y todavía va a sumar otras. Por otra parte, si poco la caracteriza es su sinceridad para referirse a sus colegas; fue así que dio a conocer quién fue el actor que mejor la besó: “Nadie lo hizo como él”.
De esa modo se refirió a su compañero en África mía, Robert Redford. Uno y otro protagonizaron el drama romántico en 1985, basado en el volumen homónimo de la autora danesa Karen Blixen. De acuerdo con información brindada por el medio britano Express, la actriz reconoció haberse enamorado de su colega: “Cuando llegamos a la casa de campo toma, yo ya estaba enamorada y creo que eso se percibe en la película”.
Una de las escenas que Meryl Streep recordó con más cariño próximo a Redford es aquella en la que él le basura el cabellera, y afirmó que la fuerza de ese momento estaba en la intimidad que transmitía ese cara tan sencillo con destino a la mujer que amaba. “Hemos pasado tantas escenas de personas haciendo el inclinación, pero no una imagen con ese inclinación y esa delicadeza“, reflexionó al respecto.
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Y continuó: “Es tierno y sensual. No solemos ver escenas con el tipo de sensualidad que exploramos en Memorias de África”. Su entusiasmo fue tal que admitió que no quería que el rodaje concluyera. “Yo deseaba que no acabase a pesar de que estaba rodeada de hipopótamos“, aseguró. A pesar de todo, ella lo describió como un “rompecorazones”.
Sin confiscación, aunque algunos criticaron la interpretación de Redford en el film, Streep no estuvo de acuerdo y, en cambio, argumentó que fue “sutil y perfecta”. Cerca de destacar que la película fue un gran éxito de taquilla y se convirtió en una de las más premiadas de la época. En la ceremonia de los Oscar de 1986 obtuvo merienda nominaciones y ganó siete estatuillas, entre ellas mejor película, mejor director, mejor guion adaptado, mejor dirección de arte, mejor fotografía, mejor sonido y mejor cuadrilla sonora diferente.
A estos logros se sumaron tres Globos de Oro —que incluyen el de mejor película en la categoría drama, mejor guion y mejor cuadrilla sonora—, así como cuatro premios Bafta en apartados técnicos. En conjunto, la cinta acumuló más de vigésimo galardones internacionales, consolidándose como un clásico del cine romántico.
Por su parte, Meryl Street además arrasó a lo desprendido de su carrera con las estatuillas. Ganó tres premios de la Sociedad y fue nominada en más de vigésimo ocasiones, por otra parte de aceptar numerosos Globos de Oro, BAFTA, Emmy y reconocimientos honoríficos como la Palma de Oro de Honor en Cannes 2024 y el Premio Princesa de Asturias de las Artes en 2023.
Su filmografía incluye títulos icónicos como El cazador (1978), Kramer vs. Kramer (1979), Los puentes de Madison (1995), El diablo viste a la moda (2006), ¡Oh mamá! (2008), La duda (2008) y No mires hacia lo alto (2021), lo que demuestra su capacidad para distinguirse en el drama, la comedia y el musical. A pesar de poseer actuado en tantas películas y haberse cruzado con tantos hombres, la fortuna de cine solo recuerda a Robert Redford como “el mejor besador”.






